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Lunes, 18 Dic 2017

Quinta de San Pedro Alejandrino

Quinta de San Pedro Alejandrino Quinta de San Pedro Alejandrino Juan Felipe Vives Calle

La Hacienda Florida de San Pedro Alejandrino es un suelo enriquecido por las más grandes expresiones de la historia, el arte y la naturaleza, en este sacro lugar exhalo su último suspiro el más grande de los hijos de América, nuestro libertador Simón Bolívar.
La Quinta de San Pedro Alejandrino fue fundada el 2 de febrero de 1608 por el canónigo de la Catedral de Santa Marta Francisco de Godoy y Cortesía con el nombre de “La Florida San Pedro Alejandrino”; en memoria del mártir español Pedro Godoy.
Con el transcurrir del tiempo y la historia, la hacienda cambia 15 veces de propietarios; entre los cuales se destacan nobles apellidos como Mondragón, Orozco, Zubiría, De Mier entre otros. El 9 de enero de 1808 don Faustino de Mier y Theran compró la hacienda por $11.773 pesos oro, pero años más tarde le fue confiscada dicha propiedad por no colaborar con la causa patriota. A finales de la segunda década del siglo XIX, la hacienda fue adjudicada al hidalgo español Don Joaquín de Mier y Benítez, gran hombre de negocios, quien intensificó los cultivos de caña de azúcar para la producción de la panela, el ron y la miel. Al fallecer Don Joaquín de Mier en 1861, heredó la hacienda su hijo Manuel Julián de Mier, quien posteriormente el 2 de febrero de 1891 la vende al Departamento del Magdalena por la suma de $24.000 pesos oro, siendo gobernador el Doctor Ramón Goenaga. Y en 1891 es declarada Monumento Nacional Histórico.

la Casa Principal

Considerada como el sitio más importante de esta hacienda, pues en una de sus alcobas exhalo su último suspiro El Libertador Simón Bolívar. Alrededor de esta Casa Principal encontramos árboles centenarios, testigos silenciosos de una gloriosa historia: un Samán, una Ceiba y dos tamarindos. Estos últimos son los más mencionados por la tradición histórica porque en medio de ellos colocaron la hamaca del Libertador cuando llegó a la hacienda; estas especies de árboles, acompañada de la variada flora y fauna presentes en la hacienda, constituyen la colección viva del Jardín Botánico Quinta de San Pedro Alejandrino, el cual se extiende sobre la totalidad de su área, con especies de plantas pertenecientes al bosque seco tropical de la región Caribe.

En el corredor oriental de la Casa Principal están las alcobas de huéspedes, que hoy día funcionan como salas temáticas así:

Capilla u Oratorio

En este lugar encontramos la imagen de San Pedro Alejandrino, fue traída de Cádiz (España) por el fundador de la hacienda Francisco de Godoy. También reposan en este oratorio los restos del médico que asistió al Libertador en sus últimos días, el francés Alejandro Próspero Reverend, quien nació en Falaise (Francia) en 1796. En el año de 1824 llegó a Santa Marta y fue nombrado Vicecónsul, murió en esta ciudad en 1880. Escribió el libro titulado: “La última enfermedad, los últimos momentos y los funerales de Simón Bolívar, donde narra en 33 boletines detalles de la corta estancia de El Libertador en Santa Marta, la atenciones de que fue objeto y las conversaciones sostenidas con el general en sus últimos y memorables días de vida.

la Sala Principal de la Casa Quinta

Encontramos pinturas de los personajes de la historia de la hacienda: un óleo del Libertador, en el vemos la apariencia de Simón Bolívar para el año de 1812, esta obra es del artista español Ignacio Elizaran Txapartegi; también hay un carboncillo de Joaquín de Mier. De igual forma se conserva un óleo, copia de la acuarela del inglés Edward Mark; artista que en 1842 plasmó el ambiente campestre que tenía la hacienda a la llegada del Libertador Simón Bolívar en el año de 1830.

La Alcoba

Es el sagrado recinto donde murió el Padre de la Patria Simón Bolívar, el 17 de diciembre de 1830. En la actualidad se conserva el reloj que marca la 1h. 3’ 55’’ de la tarde, hora de su muerte, detenido en el tiempo por el general Mariano Montilla; la cama (catre de campaña) donde murió El Libertador. Hay además, un sillón de terciopelo rojo desde donde Bolívar dictó sus últimos legados el diez de diciembre de 1830, el Testamento y su Ultima Proclama, en esta última expresó:

Libertador Simón Bolívar

Última Proclama del Libertador Simón Bolívar

Colombianos,

Habéis presenciado mis esfuerzos para plantear la libertad donde reinaba antes la tiranía. He trabajado con desinterés, abandonando mi fortuna y aun mi tranquilidad. Me separé del mando cuando me persuadí que desconfiabais de mi desprendimiento. Mis enemigos abusaron de vuestra credulidad y hollaron lo que me es más sagrado, mi reputación y mi amor a la libertad. He sido víctima de mis perseguidores, que me han conducido a las puertas del sepulcro. Yo los perdono.
Al desaparecer de en medio de vosotros, mi cariño me dice que debo hacer la manifestación de mis últimos deseos. No aspiro a otra gloria que a la consolidación de Colombia. Todos debéis trabajar por el bien inestimable de la Unión: los pueblos obedeciendo al actual gobierno para libertarse de la anarquía; los ministros del santuario dirigiendo sus oraciones al cielo; y los militares empleando su espada en defender las garantías sociales.
¡Colombianos! Mis últimos votos son por la felicidad de la patria. Si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la Unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro.

Hacienda de San Pedro, en Santa Marta, a 10 de diciembre de 1830.


Testamento del Libertador Simón Bolívar

En nombre de Dios todo Poderoso, Amén. Yo, Simón Bolívar, Libertador de la República de Colombia, natural de la ciudad de Caracas en el Departamento de Venezuela, hijo legitimo de los señores Juan Vicente Bolívar y María Concepción Palacios, difuntos, vecinos que fueron de dicha ciudad, hallándome gravemente enfermo, pero en mi entero y cabal juicio, memoria y entendimiento natural, creyendo y confesando como firmemente creo y confieso el alto y soberano misterio de la Beatísima y Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo tres personas distintas y un solo Dios verdadero: y en todos los demás misterios que cree, predica y enseña nuestra Santa Madre Iglesia Católica Apostólica Romana, bajo cuya fe y creencia he vivido y protesto vivir hasta la muerte, como Católico fiel Cristiano, para estar prevenido cuando la mía me llegue con disposición testamental, bajo la invocación divina, hago, otorgo y ordeno mi Testamento en la forma siguiente:

  1. Primeramente encomiendo mi Alma a Dios nuestro Señor que de la nada la crió, y el cuerpo a la tierra de que fue formado, dejando a disposición de mis albaceas el funeral y entierro, y el pago de las mandas que sean necesarias para obras pías, y estén prevenidas por el gobierno.
  2. Declaro: fui casado legalmente con la Sra. Teresa Toro, difunta, en cuyo matrimonio no tuvimos hijo alguno.
  3. Declaro: que cuando contrajimos matrimonio, mi referida esposa, no introdujo a él ningún dote, ni otros bienes, y yo introduje todo cuanto heredé de mis padres.
  4. Declaro: que no poseo otros bienes más que las tierras y minas de Aroa, situadas en la provincia de Carabobo, y unas alhajas que constan en el inventario que debe hallarse entre mis papeles, las cuales existen en poder del Sr. Juan de Francisco Martín, vecino de Cartagena.
  5. Declaro: que solamente soy deudor de cantidad de pesos a los señores Juan de Francisco Martín y Powles y Compañía, y prevengo a mis albaceas que estén y pasen por las cuentas que dichos Señores presenten y las satisfagan de mis bienes.
  6. Es mi voluntad: que la medalla que me presentó el Congreso de Bolivia a nombre de aquel pueblo, se le devuelva como se lo ofrecí, en prueba del verdadero afecto, que aún en mis últimos momentos conservo a aquella República.
  7. Es mi voluntad: que las dos obras que me regaló mi amigo el señor general Wilson, y que pertenecieron antes a la biblioteca de Napoleón tituladas "El Contrato Social" de Rousseau y "El Arte Militar" de Montecuculi, se entreguen a la Universidad de Caracas.
  8. Es mi voluntad: que de mis bienes se le den a mi fiel mayordomo José Palacios la cantidad de ocho mil pesos, en remuneración a sus constantes servicios.
  9. Ordeno: que los papeles que se hallan en poder del señor Pavageau, se quemen.
  10. Es mi voluntad: que después de mi fallecimiento, mis restos sean depositados en la ciudad de Caracas, mi país natal.
  11. Mando a mis albaceas que la espada que me regaló el Gran Mariscal de Ayacucho, se devuelva a su viuda para que la conserve, como una prueba del amor que siempre he profesado al expresado Gran Mariscal.
  12. Mando a mis albaceas se den las gracias al señor general Roberto Wilson por el buen comportamiento de su hijo el Coronel Belford Wilson, que tan fielmente me ha acompañado hasta los últimos momentos de mi vida.
  13. Para cumplir y pagar éste mi testamento y lo en él contenido, nombro por mis albaceas testamentarios, fideicomisarios, tenedores de bienes a los señores general Pedro Briceño Méndez, Juan de Francisco Martín, Dr. José Vargas, y el general Laurencio Silva, para que de mancomún et insolidum entre en ellos, los beneficien y vendan en almoneda o fuera de ella, aunque sea pasado el año fatal de albaceazgo pues yo les prorrogo el demás tiempo que necesiten, con libre, franca, y general administración.
  14. Y cumplido y pagado este mi testamento y lo en el contenido instituyo y nombro por mis únicos y universales herederos en el remanente de todos mis bienes, deudas, derechos y acciones, futuras sucesiones en el que haya sucedido y suceder pudiere, a mis hermanas María Antonia y Juana Bolívar, y a los hijos de mi finado hermano Juan Vicente Bolívar, a saber, Juan, Felicia y Fernando Bolívar, con prevención de que mis bienes deberán dividirse en tres partes, las dos para mis dichas hermanas, y la otra parte para los referidos hijos de mi indicado hermano Juan Vicente, para que lo hayan, y disfruten con la bendición de Dios.

Yo revoco, anulo, y doy por de ningún valor ni efecto otros testamentos, codicilos, poderes y memorias que antes de este haya otorgado por escrito, de palabra o en otra forma para que no prueben ni hagan fe en juicio, ni fuera de él, salvo el presente que ahora otorgo como mi última y deliberada voluntad, o en aquella vía y forma que más halla lugar en derecho. En cuyo testimonio así lo otorgo en esta hacienda San Pedro Alejandrino de la comprensión de la ciudad de Santa Marta a diez de diciembre de mil ochocientos treinta.
Y S. E. el otorgante, a quien yo el infraescrito, Escribano Público del Número, certifico que conozco, y de que al parecer está en su entero y cabal juicio, memoria y entendimiento natural, así lo dijo, otorgó y firmó por ante mí en la casa de su habitación y en éste mi Registro Corriente de Contratos Públicos siendo testigos los señores general Mariano Montilla, general José María Carreño, coronel Belford Hinton Wilson, coronel José de la Cruz Paredes, coronel Joaquín de Mier, primer comandante Juan Glenn y el Dr. Manuel Pérez Recuero, presentes.

 

Edificaciones Modernas en San Pedro Alejandrino

El conjunto de edificaciones modernas en San Pedro Alejandrino se caracterizan por estar pintadas de color blanco para ser diferenciadas de las edificaciones antiguas. Se encuentran alrededor de la Plaza de Banderas, que fue construida en 1980 para conmemorar los ciento cincuenta años de la muerte del Libertador, aquí son izadas todas las banderas del continente americano permanentemente, se rinde así tributo de respeto, admiración y agradecimiento a la memoria del Libertador.

 

Museo Bolivariano de Arte Contemporaneo

Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo

Frente al Altar de la Patria; está ubicado el Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo; que exhibe una colección de arte latinoamericano contemporáneo. La idea de la creación de esta colección en la Quinta de San Pedro Alejandrino, surgió del artista Armando Villegas en el año de 1986 y contó con el apoyo del Presidente Belisario Betancur. Haciendo invocación de la Ordenanza No. 23 de Abril 27 de 1928, por medio de la cual se ofrece a cada uno de los países bolivarianos una parcela de tierra en San Pedro Alejandrino, para construir monumentos, y se inaugura la Colección de Arte Contemporáneo el 24 de julio de 1986, logrando a través del arte el sueño de unión y hermandad de Simón Bolívar.

 

Jardín Botánico Quinta de San Pedro

Jardín Botánico Quinta de San Pedro Alejandrino

Alrededor de la Casa Principal encontramos árboles centenarios:  un Samán, una Ceiba y dos tamarindos. Estos últimos son los  más mencionados por la tradición histórica porque en medio de ellos colocaron la hamaca del Libertador cuando llegó a la hacienda; estas especies de árboles, acompañada de la variada flora y fauna presentes en la hacienda, constituyen la colección viva del Jardín Botánico Quinta de San Pedro Alejandrino, el cual se extiende sobre la totalidad de su área, con  especies de plantas pertenecientes al bosque seco tropical de nuestra región.

 

Teatro Joaquín de Mier y Benítez

Teatro Joaquín de Mier y Benítez

De la misma forma el museo propicia el fortalecimiento de la cultura de la región, realizando eventos culturales como: recitales de poesía, danza y presentaciones teatrales en el Teatro Joaquín de Mier y Benítez, ubicado en sus instalaciones.

 

Fundación Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo - Quinta de San Pedro Alejandrino

 

Recomendaciones y Restricciones para la Quinta de San Pedro Alejandrino

En las salas del Museo Bolivariano y Quinta de San Pedro Alejandrino por motivos de seguridad y conservación existen las diferentes restricciones:

  1. Esta prohibido tomar fotografías dentro de las salas.
  2. Los niños deben ir de la mano al cuidado de un adulto.
  3. Esta prohibido el ingreso de mascotas de cualquier tipo.
  4. Esta prohibido tocar las obras y objetos de la colección.
  5. Esta prohibido tomar alimentos o bebidas.
  6. Esta prohibido el ingreso de juguetes como pistolas de agua, carritos, o cualquier otro objeto que presenten riesgos para la colección.
  7. Prohibido el ingreso con mochila, morrales o paquetes grandes a las salas.
  8. Esta prohibido tomar apuntes con lapiceros.
  9. Se debe guardar compostura, no se debe correr o gritar.
  10. Los visitantes no pueden ingresar mojados a las salas.
  11. No se permite el ingreso sin camisa, zapatos o en traje de baño, se debe venir correctamente vestido a la Quinta de San Pedro Alejandrino.
  12. No se permite el ingreso a personas en estado de embriagues o bajo el efecto de  de drogas alucinógenas.
  13. No se deben pisar los jardines o zonas verdes ni subirse a los árboles.

1° Primeramente encomiendo mi Alma a Dios nuestro Señor que de la nada la crió, y el cuerpo a la tierra de que fue formado, dejando a disposición de mis albaceas el funeral y entierro, y el pago de las mandas que sean necesarias para obras pías, y estén prevenidas por el gobierno.

2° Declaro: fui casado legalmente con la Sra. Teresa Toro, difunta, en cuyo matrimonio no tuvimos hijo alguno.

3° Declaro: que cuando contrajimos matrimonio, mi referida esposa, no introdujo a él ningún dote, ni otros bienes, y yo introduje todo cuanto heredé de mis padres.

4° Declaro: que no poseo otros bienes más que las tierras y minas de Aroa, situadas en la provincia de Carabobo, y unas alhajas que constan en el inventario que debe hallarse entre mis papeles, las cuales existen en poder del Sr. Juan de Francisco Martín, vecino de Cartagena.

5° Declaro: que solamente soy deudor de cantidad de pesos a los señores Juan de Francisco Martín y Powles y Compañía, y prevengo a mis albaceas que estén y pasen por las cuentas que dichos Señores presenten y las satisfagan de mis bienes.

6° Es mi voluntad: que la medalla que me presentó el Congreso de Bolivia a nombre de aquel pueblo, se le devuelva como se lo ofrecí, en prueba del verdadero afecto, que aún en mis últimos momentos conservo a aquella República.

7° Es mi voluntad: que las dos obras que me regaló mi amigo el señor general Wilson, y que pertenecieron antes a la biblioteca de Napoleón tituladas "El Contrato Social" de Rousseau y "El Arte Militar" de Montecuculi, se entreguen a la Universidad de Caracas.

8° Es mi voluntad: que de mis bienes se le den a mi fiel mayordomo José Palacios la cantidad de ocho mil pesos, en remuneración a sus constantes servicios.

9° Ordeno: que los papeles que se hallan en poder del señor Pavageau, se quemen.

10° Es mi voluntad: que después de mi fallecimiento, mis restos sean depositados en la ciudad de Caracas, mi país natal.

11° Mando a mis albaceas que la espada que me regaló el Gran Mariscal de Ayacucho, se devuelva a su viuda para que la conserve, como una prueba del amor que siempre he profesado al expresado Gran Mariscal.

12° Mando a mis albaceas se den las gracias al señor general Roberto Wilson por el buen comportamiento de su hijo el Coronel Belford Wilson, que tan fielmente me ha acompañado hasta los últimos momentos de mi vida.

13° Para cumplir y pagar éste mi testamento y lo en él contenido, nombro por mis albaceas testamentarios, fideicomisarios, tenedores de bienes a los señores general Pedro Briceño Méndez, Juan de Francisco Martín, Dr. José Vargas, y el general Laurencio Silva, para que de mancomún et insolidum entre en ellos, los beneficien y vendan en almoneda o fuera de ella, aunque sea pasado el año fatal de albaceazgo pues yo les prorrogo el demás tiempo que necesiten, con libre, franca, y general administración.

14° Y cumplido y pagado este mi testamento y lo en el contenido instituyo y nombro por mis únicos y universales herederos en el remanente de todos mis bienes, deudas, derechos y acciones, futuras sucesiones en el que haya sucedido y suceder pudiere, a mis hermanas María Antonia y Juana Bolívar, y a los hijos de mi finado hermano Juan Vicente Bolívar, a saber, Juan, Felicia y Fernando Bolívar, con prevención de que mis bienes deberán dividirse en tres partes, las dos para mis dichas hermanas, y la otra parte para los referidos hijos de mi indicado hermano Juan Vicente, para que lo hayan, y disfruten con la bendición de Dios.

Yo revoco, anulo, y doy por de ningún valor ni efecto otros testamentos, codicilos, poderes y memorias que antes de este haya otorgado por escrito, de palabra o en otra forma para que no prueben ni hagan fe en juicio, ni fuera de él, salvo el presente que ahora otorgo como mi última y deliberada voluntad, o en aquella vía y forma que más halla lugar en derecho. En cuyo testimonio así lo otorgo en esta hacienda San Pedro Alejandrino de la comprensión de la ciudad de Santa Marta a diez de diciembre de mil ochocientos treinta.

Y S. E. el otorgante, a quien yo el infraescrito, Escribano Público del Número, certifico que conozco, y de que al parecer está en su entero y cabal juicio, memoria y entendimiento natural, así lo dijo, otorgó y firmó por ante mí en la casa de su habitación y en éste mi Registro Corriente de Contratos Públicos siendo testigos los señores general Mariano Montilla, general José María Carreño, coronel Belford Hinton Wilson, coronel José de la Cruz Paredes, coronel Joaquín de Mier, primer comandante Juan Glenn y el Dr. Manuel Pérez Recuero, presentes.

Informacion

Direcciones:

  • Av. del Libertador - Sector San Pedro Alejandrino

Telefonos:

  • +5754331021 ‎

Horarios de Atencion:

  • Domingos a Domingos9:30AM a 5:00PM
  • Temp. Alta9:00AM a 6:00PM

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Tarifas:

  • Adultos$ 10.000
  • Estudiantes y 3ra Edad$ 9.000
  • Niños$ 7.000

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