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Realidad que no se puede tapar: van 291 crímenes en este 2025

Realidad que no se puede tapar: van 291 crímenes en este 2025

La violencia en el Magdalena está marcada por disputas entre grupos armados y con ello el aumento de las ejecuciones mediante acciones sicariales

Las cifras son contundentes y no admiten maquillajes, por mucho que la fuerza pública se esmere en buscarle eufemismos a realidad. La criminalidad ha ganado terreno mientras los consejos de seguridad quedan convertidos en ´reuniones de sastres´ donde toman medidas y medidas, y nada que terminan ´el traje´.

Las cifras de homicidios en el Magdalena no acompañan para nada la labor de la Policía Nacional, el Ejército Nacional, el CTI de la Fiscalía y demás organismos de seguridad. En la  práctica las medidas implementadas no logran detener el accionar de los criminales.

Las estadísticas asustan. Entre enero y diciembre del 2024, los homicidios llegaron a 254, pero este año, cuando aun falta un mes para terminar la calenda, van 291 homicidios.

Ello refleja una crisis de seguridad que parece no tener solución a corto plazo y que afecta gravemente la calidad de vida de sus habitantes.

LOS CASOS

A 31 días que culmine el año 2025, la estadísticas de homicidios bajo la modalidad de sicariato y con armas blancas en el departamento del Magdalena tiene encendidas las alarmas.

Las estadísticas evidencian que el mes más violento del año fue junio con 45casos , seguido de octubre con 32, y mayo con 31, luego está marzo 28, enero 26 y febrero con 23, y el de menor cifra fue septiembre con 21. Noviembre registra hasta el momento 15 casos, 14 a bala y uno a cuchillo.

El último hecho violento que conmocionó al departamento ocurrió el 15 de noviembre en el municipio de San Zenón, donde el arquitecto Sergio Andrés Urda Panzza, oriundo de Talaigua Nuevo (Bolívar), que supervisaba la construcción de un parque infantil, fue sorprendido por hombres en moto que se le acercaron y le dispararon hasta dejarlo sin vida en el lugar.

Su familia aseguró que no tenía amenazas, deudas, ni enemigos o algún conflicto. Lo describieron como un profesional dedicado a su trabajo y entregado a su familia, sin embargo, en la zona la versión conocida era que un grupo armado que controla la región venía exigiendo dinero para permitir avanzar la obra y, al no obtenerlo ordenaron el homicidio. 

LA DISPUTA DE DOS GRUPOS CRIMINALES

Estos episodios se han vuelto comunes en el Magdalena, un departamento en el que, según investigadores judiciales, la violencia está impulsada principalmente por la disputa territorial entre el Clan del Golfo y Los Primos. Ambos grupos se enfrentan a sangre y fuego por el control del narcotráfico y la extorsión en esta zona del país.

Otro de los temas críticos es la extorsión en el Magdalena, que según expertos en seguridad, está «desatada». Tanto el Clan del Golfo como Los Primos han establecido sistemas de cobro mediante plataformas digitales o trueques con servicios, afectando especialmente a transportadores, comerciantes, ganaderos y hasta instituciones educativas.

TRIPLE CRIMEN EN ZONA BANANERA

Uno de los sucesos ocurridos en lo corrido del año, fue el triple crimen de los trabajadores de finca, reportados como Elkin Barraza, Emilio Algarín y Edinson Arena Durán, conocido como “El Mello”, quienes salieron temprano rumbo al predio bananero ubicado en área rural de Zona Bananera. No llegaron. En el camino, cuando atravesaban una trocha rural, fueron interceptados por hombres armados que les dispararon sin piedad.

Vecinos de la zona escucharon los disparos y al salir, encontraron a los tres hombres en el suelo, en medio del polvo y la sangre. Dos de ellos murieron en el acto; el tercero fue trasladado con vida a un centro asistencial, pero falleció horas después.

El homicidio de los tres empleados, de acuerdo a lo manifestado en su momento por el gremio bananero se suma a una escalada de inseguridad, que tiene en situación de vulnerabilidad a los habitantes del municipio y amenaza la continuidad del sector bananero, actividad económica de la que dependen más de 14.000 empleos.

A ello se suma un saldo de 98 homicidios en lo corrido del año en Zona Bananera, un registro que evidencia el desborde de la delincuencia en este municipio con un poco más de 77 mil habitantes.

La situación también es crítica para otros municipios del departamento del Magdalena, donde las muertes violentas se han duplicado y hasta triplicado por motivo de la disputa territorial que libran las bandas criminales Clan del Golfo y Los Primos en Pivijay, El Retén, Fundación, Aracataca, y otras localidades.

CIRCULO VICIOSO

Las autoridades reconocen la gravedad del problema, pero también expresan frustración por los obstáculos judiciales. Muchos de los delincuentes capturados por delitos de alto impacto quedan en libertad tiempo después por decisiones judiciales o vencimientos de términos.

La crisis de seguridad en el Magdalena es un problema complejo que requiere soluciones estructurales como un plan de seguridad y convivencia robusto, con estrategias específicas para la violencia urbana y el crimen organizado. Mientras tanto, la comunidad continúa secuestrada en sus casa, presas del miedo porque no ven garantías para sus vidas, ni un accionar contundente y efectivo denla Policía Nacional contra el crimen organizado y las bandas delincuenciales que operan en esta zona del país.


La violencia en el Magdalena está marcada por disputas entre grupos armados y con ello el aumento de las ejecuciones mediante acciones sicariales Las cifras son contundentes y no admiten maquillajes, por mucho que la fuerza pública se esmere en buscarle eufemismos a realidad. La criminalidad ha ganado terreno mientras los consejos de seguridad quedan […]


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Fecha de Publicación: sábado, 29 de noviembre del 2025


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