¡Lo que faltaba! El antiguo Hospital San Juan de Dios de Santa Marta, edificio de estilo republicano, construido en el siglo XVIII, cuya parte sobre la avenida del Fundador (cra 1) se construyó durante la administración del gobernador José Benito Vives De Andréis (1940-1942) fue declarado como Bien de Interés Cultural de Carácter Nacional desde el 16 de abril de 1999, mediante la Resolución 0358 del Ministerio de Cultura, reconociendo su valor histórico y arquitectónico, constituyéndose en una de las edificaciones de mayor importancia en el Centro Histórico de Santa Marta.
El emblemático edifico, por tanto, está sometido estrictamente a conservación de acuerdo con lo establecido por el Plan Especial de Protección para esta zona de la ciudad a través de la Resolución 1800 de 2005. Sorpresivamente, la administración del entonces gobernador c Rafael MartÃnez, se le dio intervenir el interior (patio principal), construyendo un kiosco en material moderno y con techo de paja y vidrierÃa en la parte baja en el que se exhibe publicidad, violando las normas para ‘Inmuebles Protegidos o Construcciones Catalogadas’, cuya conservación es prioritaria. La estructura se ubicó en todo el centro del patio interior ofreciendo una vista casi que grotesca. Nos preguntamos: ¿Tiene esta intervención, ficha aprobada por el Minculturas? ¿Existe el visto bueno del Comité Departamental o Distrital de Patrimonio Cultural para levantar semejante adefesio? Le corresponde a la gobernadora MarÃa Margarita Guerra y a su nuevo equipo de gobierno implementar el ArtÃculo 39 de la misma resolución, que señala que, “cuando algunas de las construcciones catalogadas, ubicadas dentro del Centro Histórico, fueran intervenidas en contravención clara de las normas que obligan a su conservación, se procederá de manera inmediata y se ordenará la restitución de lo indebidamente demolido, según su diseño originalâ€.
ESTADO ACTUAL
Como si fuera poco, un enorme y descuidado árbol cayó sobre la pared lateral que da a la avenida Santa Rita (calle 22) arrastrando parte de la fuerte y hermosa reja que salvaguardaba el sitio., denuncia que hizo EL INFORMADOR el 26 de septiembre de 2022 y que, ante la falta de atención de los gobiernos departamentales de turno, ha ido desapareciendo.
Le puede interesar: Suspensión de energÃa colombiana le cuesta millones a Ecuador

La cereza del pastel: la ocupación que ya se volvió permanente de las ventas estacionarias de las que se desconoce en calidad de qué, y la rentabilidad que generan y las que probablemente reclamaran derechos futuros, han convertido esta edificación en una especie de “mercado persaâ€. Reflexionemos: “Conocemos qué es un BIC y su tratamiento? ¿Sabemos qué es el PEP que preserva estos inmuebles? ¿Sabemos qué la norma que declaró el Centro de Santa Marta como monumento histórico está por encima incluso del Plan de Ordenamiento Territorial? ¿Dónde quedó el sentido de pertenencia? ¿Dónde quedó la defensa del patrimonio? Fotos derechos reservados EL INFORMADOR