Antonio Arzuza Yucuna, oriundo del sur del paÃs, fue admitido en el programa de medicina con el propósito de regresar a su territorio y contribuir al mejoramiento de la atención en salud de las comunidades indÃgenas.
Hasta Santa Marta llegó Antonio Arzuza Yucuna, un joven de 20 años proveniente del departamento del Amazonas, quien inicia una nueva etapa de su vida académica tras ser admitido al programa de Medicina en la Universidad del Magdalena.
El estudiante, nacido en el corregimiento de La Pedrera y residente en Leticia desde su infancia, decidió vincularse a esta institución motivado por su deseo de formarse profesionalmente y luego poner sus conocimientos al servicio de su comunidad.
Su historia refleja el impacto social que la universidad tiene en distintos territorios del paÃs, al abrir oportunidades de formación para jóvenes con vocación de servicio y compromiso con sus regiones de origen.
Un sueño construido desde la infancia
El interés de Antonio por la medicina comenzó en 2017, cuando presenció la graduación de un familiar cercano en esta misma institución, experiencia que despertó en él el deseo de seguir el mismo camino profesional.
Con el respaldo de su familia, el joven fue fortaleciendo su proyecto de vida, visualizando su futuro como médico enfocado en atender a poblaciones con limitado acceso a los servicios de salud.
Entre sus aspiraciones se encuentra realizar el año rural en su lugar de origen y, posteriormente, especializarse en áreas como traumatologÃa, ortopedia u oncologÃa.

Vocación de servicio y compromiso social
Para Antonio, la formación universitaria representa una oportunidad para adquirir conocimientos con sentido social y responsabilidad ética. “Mi meta es adquirir conocimiento aquà y luego devolverlo a quienes más lo necesiten. Quiero formarme con criterio y pensamiento crÃticoâ€, expresó.
El joven considera que UNIMAGDALENA le brinda las herramientas necesarias para consolidar una visión profesional enfocada en la transformación de su entorno.
La falta de profesionales de la salud en su región fue uno de los principales motivos que lo llevó a asumir la medicina como un compromiso con su comunidad.
Un camino de retos y oportunidades
El proceso de admisión estuvo marcado por la expectativa y el esfuerzo. Tras conocer la convocatoria, Antonio siguió cada una de las etapas hasta ser citado a entrevista.
El 10 de diciembre emprendió un largo viaje desde Leticia hasta Santa Marta, recorriendo varias ciudades para cumplir con este requisito, experiencia que calificó como significativa por el acompañamiento institucional recibido.
Aunque la distancia con su familia representa un desafÃo emocional, el estudiante asumió esta nueva etapa con determinación, convencido de que su formación será clave para su crecimiento personal y profesional.
Apuesta institucional por la transformación territorial
Con historias como la de Antonio Arzuza Yucuna, la Universidad del Magdalena reafirma su compromiso con una educación superior incluyente y de calidad, orientada al desarrollo social.
La institución continúa fortaleciendo su labor formativa como motor de cambio en diferentes regiones del paÃs, promoviendo profesionales capaces de aportar soluciones a las necesidades de sus territorios.
De esta manera, Unimagdalena consolida su papel como referente académico y social, impulsando proyectos de vida que contribuyen al bienestar colectivo desde el conocimiento.