Entre retos administrativos y una agenda enfocada en proyectos estratégicos, los diputados regresan al recinto este 1 de marzo.
Incertidumbre en la mesa directiva
Sin embargo, no hay indicios respecto a lo que será la elección de la nueva mesa directiva, ni sobre quién presidirá la sesión de apertura. Según el reglamento de la corporación, en ausencia de la mesa directiva titular, la sesión debe ser presidida por el diputado que siga en orden alfabético de apellido.
Cabe resaltar que, en los tres periodos de sesiones que convergen en el año —cada uno con una duración de dos meses—, se debaten temas y proyectos de alta importancia para el territorio magdalenense, tales como proyectos de ordenanza, el presupuesto, la ejecución de planes sectoriales y el seguimiento a programas sociales y de infraestructura, entre otros.
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Antecedentes y desafÃos jurÃdicos
El año anterior, la Asamblea estuvo marcada por tensiones judiciales debido a la legalidad de la mesa directiva presidida por Ãngela Cedeño, quien fue suspendida en dos oportunidades y reelegida en tres ocasiones. Esta situación persistió hasta que la Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Primera, del Consejo de Estado confirmó la sentencia que negó la pérdida de su investidura, determinando que no incurrió en conflicto de intereses.
Bajo este panorama de incertidumbre administrativa, la instalación del primer periodo de sesiones de este año no solo pondrá a prueba la capacidad de consenso entre las distintas fuerzas polÃticas, sino que marcará el ritmo de una agenda legislativa que el Magdalena reclama con urgencia.
El reto de los diputados será trascender las diferencias reglamentarias y las disputas jurÃdicas del pasado reciente para centrar el debate en las soluciones estructurales que el Magdalena necesita en este 2026.