Resolver el desabastecimiento de agua potable en Santa Marta
no solo representa una necesidad urgente para mejorar la calidad de vida de sus
habitantes, sino también una condición indispensable para impulsar el
crecimiento urbanístico, atraer nuevas inversiones y generar empleo. Así lo
planteó Camacol Magdalena, al pronunciarse sobre la hoja de ruta presentada por
el Gobierno Nacional para avanzar hacia una solución definitiva a la
problemática del servicio.
Para el gremio de la construcción, garantizar una mayor
disponibilidad de agua permitiría superar uno de los principales obstáculos que
enfrenta la ciudad para desarrollar nuevos proyectos habitacionales,
especialmente aquellos dirigidos a familias que buscan acceder a una vivienda
de interés social.
“Cuando hablamos de solucionar el problema del agua, también
hablamos de las oportunidades que puede tener Santa Marta. Una ciudad con mayor
disponibilidad de servicios públicos puede desarrollar más proyectos de
vivienda, generar confianza para quienes quieren invertir y crear nuevas
oportunidades de empleo para sus habitantes”, señaló Javier Quintero, gerente
de Camacol Magdalena.
El dirigente gremial sostuvo que las inversiones en los
sistemas de acueducto y alcantarillado deben estar articuladas con una adecuada
planificación territorial, que permita identificar los sectores con potencial
de expansión urbana y las zonas donde se requiere desarrollar nuevas soluciones
habitacionales.
AGUA PARA ATRAER INVERSIONES
Camacol Magdalena también advirtió que las deficiencias en
el abastecimiento de agua constituyen una dificultad para los empresarios e
inversionistas interesados en desarrollar proyectos en Santa Marta.
En ese sentido, consideró que avanzar hacia una solución
estructural del servicio generaría mayor confianza y seguridad para la
ejecución de iniciativas en sectores como la construcción, el turismo y otras
actividades económicas.
El gremio explicó que contar con servicios públicos
suficientes permite planificar mejor los proyectos, establecer condiciones de
desarrollo y ofrecer mayor certeza a quienes consideran invertir en la capital
del Magdalena.
A esto se suma el impacto que tendría la reactivación de la
construcción sobre el mercado laboral, teniendo en cuenta que esta actividad
dinamiza una amplia cadena productiva que involucra proveedores de materiales,
transporte, trabajadores de obra y prestadores de diferentes servicios.
HORA DE OBRAS CONCRETAS
Frente a las iniciativas expuestas por el Gobierno Nacional,
Camacol Magdalena insistió en que el principal desafío consiste en pasar de los
anuncios a la ejecución de proyectos que respondan efectivamente a las
necesidades de Santa Marta.
Para ello, planteó la necesidad de identificar las
intervenciones prioritarias, establecer los requerimientos técnicos y
financieros, gestionar los recursos necesarios y fortalecer la articulación
entre las instituciones públicas y el sector privado.
Quintero manifestó que el gremio está dispuesto a aportar su
conocimiento del sector constructor y facilitar escenarios de diálogo que
permitan impulsar las iniciativas encaminadas a superar la crisis del agua.
“Este es un propósito que nos debe unir como ciudad. Desde
Camacol Magdalena queremos aportar para que las soluciones al agua se
conviertan en resultados concretos. Porque resolver esta necesidad no solo
significa mejorar el servicio para los hogares, también significa abrirle a
Santa Marta nuevas oportunidades de vivienda, inversión y empleo”, concluyó.
De esta manera, el sector constructor se sumó al llamado
para que la solución al desabastecimiento de agua sea asumida como una apuesta
integral de desarrollo, que además de garantizar el acceso al servicio para los
samarios, permita superar las limitaciones que durante años han condicionado el
crecimiento de Santa Marta.