El derramamiento incesante de aguas residuales en la carrera 1C del barrio Bellavista, que corre libremente por toda la avenida Santa Rita, hasta la avenida Campo Serrano (carrera 5) y los vertimientos recurrentes entre la avenida Santa Rita (calle 22) y la clínica La Milagrosa evidencian el colapso del alcantarillado samario.
En Bellavista, barrio de estrato 6, el rebosamiento es permanente a pesar de los intentos de empresarios particulares (que no son Essmar) han hecho para mitigar la situación. Resulta inaceptable que la comunidad y los entornos hospitalarios lleven dos meses conviviendo con fétidos focos de contaminación que ponen en riesgo la salud de residentes y pacientes.

Frente al avance del deterioro ambiental y el peligro inminente de brotes infecciosos, la ciudadanía exige una intervención inmediata y definitiva que garantice la salud de los samarios.
¿Hasta cuándo señores de la Essmar con esta situación?
