El ministro del Interior, Armando Benedetti, solicitó este sábado la intervención inmediata del Consejo Nacional Electoral tras calificar de ilegal y sesgada la más reciente medición de la firma AtlasIntel y la Revista Semana.
Los esultados arrojaron un escenario desfavorable para el Pacto Histórico en las elecciones presidenciales de 2026 y una alta desaprobación de la gestión del presidente, Gustavo Petro, lo que motivó al alto funcionario a cuestionar la validez técnica del estudio por realizarse de manera digital en un país con profundas brechas de conectividad.
La reacción del jefe de la cartera política se produjo poco después de que se divulgaran las cifras que situaron al candidato de la oposición, Abelardo de la Espriella, con un 28,0 % de intención de voto en primera vuelta, superando al aspirante oficialista Iván Cepeda, quien obtuvo el 26,5 %, un escenario que Benedetti desestimó al considerar que la metodología empleada vulneró la normativa vigente.
El Ministro aseguró que «la Ley de Encuestas ha sido violada» y enfatizó que la ficha técnica presentada no cumplió con los requisitos de desglose territorial exigidos, pues a su juicio «no basta con solo decir que fue realizada en el país de Colombia» sin detallar los municipios específicos donde se recolectó la muestra.
El punto central de la crítica gubernamental radicó en el mecanismo de recolección de datos, que AtlasIntel define como «Reclutamiento Digital Aleatorio» (RDR) a través de navegación web.
Para Benedetti, este modelo carece de rigor en el contexto nacional, argumento que sustentó citando indicadores internacionales: «Esta encuesta es para países con conectividad y según la OCDE somos el peor», señaló el funcionario, quien agregó que en las zonas rurales del país «es del 80 % la falta de conectividad», lo que en su opinión excluye a una franja determinante del electorado y distorsiona la realidad política.
La molestia del Ejecutivo coincidió con los datos de imagen del presidente Petro revelados en el mismo estudio, donde el 53,5 % de los encuestados desaprobó su gestión frente a un 35,7 % que la avaló, y una calificación del Gobierno como «malo» o «muy malo» por parte del 42,4 % de la muestra.
Ante este panorama, Benedetti insinuó una intencionalidad política detrás de los números al afirmar que resulta «sospechoso que se haga una encuesta para mostrar que solo un candidato siempre pierde», en clara referencia a las proyecciones de segunda vuelta donde Cepeda perdería ante De la Espriella por una diferencia de más de nueve puntos porcentuales.