Miércoles 18 de Febrero de 2026 – 4:46pmLa temporada invernal intensa en ciudades como Santa Marta, Montería y Rioacha, pasó a ser una emergencia humanitaria en gran escala. Los alcaldes advierten que los daños ya superan el billón de pesos y que la situación desbordó por completo la capacidad de respuesta local, por lo que piden respaldo nacional e incluso internacional.
Durante un encuentro convocado por Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales), se expuso que más de 54.000 familias han resultado damnificadas, más de 200.000 personas están afectadas y miles de viviendas quedaron destruidas. Las consecuencias no solo son económicas: hay comunidades incomunicadas, pérdida de cultivos y ganado, interrupción de clases y riesgos sanitarios por el deterioro del saneamiento básico.
En Santa Marta, la emergencia impacta con mayor fuerza la zona rural, donde varias veredas permanecen aisladas por deslizamientos y daños en las vías. En Montería, además de las afectaciones a miles de familias, se reportan decenas de miles de hectáreas agrícolas inundadas y una grave crisis en el sector pecuario. Por su parte, Riohacha enfrenta una emergencia extendida que compromete infraestructura, alcantarillado y red vial.
Organismos como la Cruz Roja Colombiana y el Banco de Alimentos de Colombia ya adelantan acciones de asistencia, mientras sectores empresariales han manifestado su disposición para apoyar. Sin embargo, los mandatarios insisten en que la magnitud de la tragedia exige una respuesta articulada y sostenida que permita no solo atender lo urgente, sino reconstruir territorios que hoy viven una crisis sin precedentes.
La temporada invernal intensa en ciudades como Santa Marta, Montería y Rioacha, pasó a ser una emergencia humanitaria en gran escala. Los alcaldes advierten que los daños ya superan el billón de pesos y que la situación desbordó por completo la capacidad de respuesta local, por lo que piden respaldo nacional e incluso internacional.
Durante un encuentro convocado por Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales), se expuso que más de 54.000 familias han resultado damnificadas, más de 200.000 personas están afectadas y miles de viviendas quedaron destruidas. Las consecuencias no solo son económicas: hay comunidades incomunicadas, pérdida de cultivos y ganado, interrupción de clases y riesgos sanitarios por el deterioro del saneamiento básico.
En Santa Marta, la emergencia impacta con mayor fuerza la zona rural, donde varias veredas permanecen aisladas por deslizamientos y daños en las vías. En Montería, además de las afectaciones a miles de familias, se reportan decenas de miles de hectáreas agrícolas inundadas y una grave crisis en el sector pecuario. Por su parte, Riohacha enfrenta una emergencia extendida que compromete infraestructura, alcantarillado y red vial.
Organismos como la Cruz Roja Colombiana y el Banco de Alimentos de Colombia ya adelantan acciones de asistencia, mientras sectores empresariales han manifestado su disposición para apoyar. Sin embargo, los mandatarios insisten en que la magnitud de la tragedia exige una respuesta articulada y sostenida que permita no solo atender lo urgente, sino reconstruir territorios que hoy viven una crisis sin precedentes.
emergenciainundacionesperdidasdamnificadosLa región CaribeMás de 54.000 familias damnificadas y daños que superan el billón de pesos reflejan una tragedia que mantiene a tres capitales costeras al límite.Visible: Síkarenolmos
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Fecha de Publicación: martes, 17 de febrero del 2026