La estructura colapsó el 2 de febrero y, a pocos dÃas de cumplirse un mes, la solución provisional avanza lentamente. Comunidades continúan incomunicadas y el transporte hacia Palomino se encareció.
A pocos dÃas de que se cumpla un mes del colapso del puente sobre el rÃo Mendihuaca, ocurrido el pasado 2 de febrero, la crisis de movilidad entre Magdalena y La Guajira persiste sin una solución definitiva a la vista.
Le puede interesar: Santa Marta será sede del X Congreso Regional de PsicologÃa

EL INFORMADOR recorrió nuevamente el sector, en jurisdicción rural de Santa Marta, y constató que el avance del puente provisional es lento. En el sitio apenas se observa una maquinaria amarilla apilando piedras en el cauce del rÃo Mendihuaca, mientras la estructura temporal que se levanta a un costado del puente caÃdo presenta un notorio retraso.

El pasado 13 de febrero, durante una visita anterior, el encargado de la obra manifestó que el paso provisional estarÃa listo en aproximadamente ocho dÃas. Sin embargo, más de 15 dÃas después de ese anuncio, los habitantes y viajeros siguen obligados a realizar trasbordos para poder cruzar de un departamento a otro.
Le puede interesar: Santa Marta será sede del X Congreso Regional de PsicologÃa
Puente militar, sin evidencias de inicio
Otra de las alternativas anunciadas fue la instalación de un puente militar para permitir el tránsito de tractomulas y vehÃculos de carga pesada. No obstante, en el recorrido reciente no se evidenció el inicio de dichos trabajos, lo que agrava la situación logÃstica y comercial en este importante corredor vial del Caribe.


Durante la permanencia de este medio en el lugar, también se observó cómo algunos conductores arriesgan su vida al cruzar por la estructura colapsada, desafiando el peligro y poniendo en riesgo a quienes se encuentran cerca del puente.

Aumento en el costo del transporte
La emergencia ha impactado directamente el bolsillo de los usuarios. El pasaje hacia Palomino, que normalmente costaba 14.000 pesos, ahora ronda los 20.000 pesos debido a los trasbordos y desvÃos obligados.
Mientras se acerca el 2 de marzo —fecha en la que se cumplirá un mes del desplome—, comunidades de corregimientos de Santa Marta y viajeros que transitan entre Magdalena y La Guajira continúan a la espera de una intervención eficaz que restablezca la conectividad y garantice condiciones seguras de movilidad.