Como parte del proyecto, las beneficiarias recibieron insumos productivos como pollos de engorde, alevinos, concentrados, bebederos y comederos, con el objetivo de fortalecer sistemas complementarios de producción de proteÃna animal. Esta estrategia busca mejorar la alimentación de las familias y, al mismo tiempo, generar excedentes que contribuyan a la economÃa del hogar.
Además de mejorar la seguridad alimentaria, el proyecto fortalece el liderazgo de las mujeres rurales, impulsa la diversificación productiva y contribuye a la sostenibilidad de los sistemas cafeteros en la Sierra Nevada de Santa Marta, una de las zonas cafeteras más importantes del Caribe colombiano.
Compromiso con las familias cafeteras del Magdalena
En ese sentido, explicó que recientemente se han entregado más de 100 kits de seguridad alimentaria, compuestos por pollos de engorde, concentrado, bebederos y comederos, con el objetivo de ampliar las opciones de alimentación en los hogares rurales. A esto se suma la distribución de 3.000 alevinos con su respectivo alimento, como estrategia para diversificar las economÃas familiares y fortalecer la autosuficiencia.
La iniciativa beneficia a mujeres cafeteras de Aracataca, Santa Marta, Fundación y Ciénaga, promoviendo la diversificación productiva, una mejor nutrición familiar y el liderazgo femenino en zonas rurales de la Sierra Nevada de Santa Marta.
Por: Andrés Espinosa D. Redacción EL INFORMADOR
Con el propósito de mejorar la seguridad alimentaria y nutricional de las familias cafeteras de la Sierra Nevada de Santa Marta, el Comité de Cafeteros del Magdalena puso en marcha un proyecto productivo enfocado en mujeres rurales de los municipios de Aracataca, Santa Marta, Fundación y Ciénaga.
En esta región del departamento, más de 5.400 familias dependen de la caficultura como principal fuente de ingresos, especialmente en las zonas altas. Sin embargo, la dedicación casi exclusiva al cultivo del café ha reducido la producción de alimentos para el autoconsumo, lo que impacta directamente la disponibilidad de productos básicos en los hogares rurales.
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Producción de alimentos para el autoconsumo
De acuerdo con el diagnóstico realizado, muchos caficultores destinan la totalidad de sus predios al café, sembrando únicamente plátano como sombrío transitorio y, en algunos casos, frijol o maíz de manera ocasional. Esta situación ha evidenciado la necesidad de fortalecer la producción de alimentos de pancoger que garanticen una dieta más balanceada para las familias campesinas.
Ante este escenario, el Comité de Cafeteros del Magdalena priorizó a 104 mujeres cafeteras, reconociendo su papel fundamental en la producción de alimentos, el bienestar familiar y el desarrollo rural sostenible.
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Insumos productivos y generación de ingresos
Como parte del proyecto, las beneficiarias recibieron insumos productivos como pollos de engorde, alevinos, concentrados, bebederos y comederos, con el objetivo de fortalecer sistemas complementarios de producción de proteína animal. Esta estrategia busca mejorar la alimentación de las familias y, al mismo tiempo, generar excedentes que contribuyan a la economía del hogar.
Caficultura con enfoque social y sostenible
La iniciativa se desarrolló con el acompañamiento del Servicio de Extensión de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, como parte de las acciones que adelanta el Comité de Cafeteros del Magdalena para promover una caficultura más sostenible, resiliente y con enfoque social.
Además de mejorar la seguridad alimentaria, el proyecto fortalece el liderazgo de las mujeres rurales, impulsa la diversificación productiva y contribuye a la sostenibilidad de los sistemas cafeteros en la Sierra Nevada de Santa Marta, una de las zonas cafeteras más importantes del Caribe colombiano.Compromiso con las familias cafeteras del Magdalena
Sara Illidge, directora de la Comité de Cafeteros del Magdalena, Foto redes sociales
Durante un diálogo con EL INFORMADOR, la directora del Comité de Cafeteros del Magdalena, Sara Illidge, reiteró el compromiso permanente de la entidad con las familias caficultoras del departamento, especialmente aquellas asentadas en la Sierra Nevada de Santa Marta, cuyo trabajo diario no solo garantiza el sustento de miles de hogares rurales, sino que posiciona al café del Magdalena en escenarios nacionales e internacionales.
Illidge hizo un llamado a fortalecer el consumo local del grano, invitando a que en empresas, entidades y espacios institucionales se priorice el café producido en la Sierra Nevada de Santa Marta, como una forma de respaldo directo a los caficultores y de reconocimiento a la calidad del producto que se cultiva en el territorio.
Apoyo que llega a cada rincón cafetero
La directora destacó que, a través del Comité y su Servicio de Extensión, se adelantan acciones concretas para garantizar que el acompañamiento llegue incluso a las zonas más apartadas. Estas iniciativas están enfocadas en mejorar el bienestar de las familias cafeteras y generar impactos reales en su calidad de vida.
En ese sentido, explicó que recientemente se han entregado más de 100 kits de seguridad alimentaria, compuestos por pollos de engorde, concentrado, bebederos y comederos, con el objetivo de ampliar las opciones de alimentación en los hogares rurales. A esto se suma la distribución de 3.000 alevinos con su respectivo alimento, como estrategia para diversificar las economías familiares y fortalecer la autosuficiencia.Le puede interesar: Sara Illidge entrega sus primeras declaraciones como directora de la Federación de Cafeteros del Magdalena
Renovación y sostenibilidad del café
Pensando en el futuro del sector, Illidge señaló que el Comité avanza en la entrega de 2.700.000 chapolas, destinadas a la renovación de los cultivos cafeteros, una apuesta que permitirá mejorar la productividad y asegurar la sostenibilidad de la caficultura en el Magdalena.
Desde su visión, este esfuerzo responde a una realidad que empieza a ser comprendida por los mercados: “el café no es caro; durante mucho tiempo se pagó por debajo de su verdadero valor”, una reflexión que, según explicó, evidencia un reajuste necesario en la estructura de costos del producto y valida el trabajo de los caficultores.
Finalmente, la directora aseguró que el Comité de Cafeteros del Magdalena continuará gestionando recursos y acompañando a las familias productoras, con el propósito de que el café de la región siga siendo sinónimo de calidad, sostenibilidad y orgullo para el departamento.