Al menos 18 derrumbes por caÃda de rocas, barro y material vegetal han ocasionado restricción vehicular Neguanje y Calabazos.
La emergencia en la Troncal del Caribe continúa agravándose debido a los constantes derrumbes provocados por las lluvias y el desprendimiento de piedras, barro y material desde las zonas montañosas que bordean esta importante arteria vial. En total, se han registrado al menos 18 derrumbes que han ocasionado cierres parciales y totales en distintos tramos, afectando la movilidad entre Santa Marta y el departamento de La Guajira.
La situación ha generado temor entre conductores, turistas y residentes, especialmente en sectores comprendidos entre Neguanje y Calabazos, donde los deslizamientos han bloqueado la vÃa en repetidas ocasiones. Las comunidades denuncian que los desprendimientos se han vuelto constantes, incrementando el riesgo de accidentes y profundizando el aislamiento de la zona.
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Derrumbes mantienen en alerta a las comunidades
Habitantes del corredor vial aseguran que las fuertes lluvias asociadas a recientes fenómenos climáticos han debilitado el terreno, provocando la caÃda de rocas y lodo sobre la carretera. Esta situación no solo interrumpe el tránsito vehicular, sino que también afecta el transporte de alimentos, el desplazamiento de trabajadores y el acceso a servicios básicos.
Conductores deben esperar durante horas para poder avanzar, mientras maquinaria intenta despejar el material. Sin embargo, los derrumbes continúan presentándose, generando cierres intermitentes que agravan la emergencia.
Las comunidades advierten que el peligro es constante, especialmente en horas de la noche, cuando la visibilidad es reducida y el riesgo de nuevos desprendimientos aumenta.

Colapso del puente Mendihuaca profundiza la crisis
A esta problemática se suma el colapso del puente sobre el rÃo Mendihuaca, ubicado en jurisdicción del corregimiento de Guachaca, que completa 16 dÃas sin una solución definitiva. Esta situación ha dejado incomunicadas importantes zonas rurales y ha paralizado gran parte de la actividad económica en el sector.
El puente era un paso clave para la conectividad entre comunidades rurales, fincas productivas y destinos turÃsticos, por lo que su caÃda ha generado graves consecuencias sociales y económicas.
Ante la crisis, decenas de personas han optado por improvisar pequeños negocios a ambos lados del puente colapsado, vendiendo alimentos, bebidas y ofreciendo servicios de transporte informal para ayudar a quienes intentan cruzar la zona afectada.
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Esta modalidad de sustento, conocida popularmente como el ‘rebusque’, se ha convertido en la única alternativa para muchas familias que perdieron sus ingresos debido al aislamiento y la paralización del turismo.
Los habitantes aseguran que la situación es insostenible y hacen un llamado urgente a las autoridades para que intervengan de manera inmediata y garanticen la recuperación de la movilidad y la estabilidad económica del sector.
Comunidades claman por soluciones urgentes
LÃderes comunitarios coinciden en que la emergencia no solo afecta la movilidad, sino que amenaza la estabilidad social y económica de toda la región. Señalan que la combinación de derrumbes constantes y la caÃda del puente ha convertido la Troncal del Caribe en un corredor vulnerable.
Mientras tanto, las comunidades continúan enfrentando incertidumbre, pérdidas económicas y riesgos diarios, esperando una respuesta oportuna que permita restablecer la normalidad en esta vÃa estratégica del Caribe colombiano.