En el puente internacional Atanasio Girardot, se instalará de manera oficial un puesto de mando unificado en la frontera.
Tras la captura de Nicolás Maduro por parte de las autoridades de Estados Unidos, el Gobierno Nacional ha declarado el Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica en la zona fronteriza. La medida busca blindar a la región ante las previsibles repercusiones humanitarias y de seguridad en el departamento de Norte de Santander.
Instalación de PMU en el Puente Atanasio Girardot
El ministro del Interior, Armando Benedetti, anunció la instalación de un Puesto de Mando Unificado (PMU) en el Puente Internacional Atanasio Girardot. El objetivo principal es oficializar el decreto de emergencia y coordinar la respuesta institucional.
Se espera que el PMU sea presidido de forma virtual por el presidente Gustavo Petro, aunque no se descarta su presencia física en Cúcuta. En el lugar estarán presentes los ministros de Interior y de Defensa, Pedro Sánchez, para liderar las decisiones estratégicas.
Refuerzo militar y atención humanitaria
Entre las acciones prioritarias que se anunciarán en el PMU destacan:
Seguridad: Refuerzo de unidades militares y policiales en los pasos limítrofes para prevenir incidentes con la fuerza pública venezolana.
Migración: Preparación de capacidades de respuesta ante un eventual éxodo masivo de personas, tanto de entrada como de salida del país.
Salud y Albergues: Habilitación de refugios temporales en Cúcuta y otras ciudades, además de garantizar la atención sanitaria a la población migrante.
Impacto económico y deudas hospitalarias
Sectores económicos y sociales enfatizan que el decreto de emergencia debe traducirse en soluciones financieras concretas. Una de las mayores urgencias es el pago de la deuda por atención a migrantes en la red hospitalaria, particularmente en el Hospital Universitario Erasmo Meoz, donde la cartera por este concepto supera los 150 mil millones de pesos.
Incertidumbre por posible cierre de frontera
A pesar de la tensión, los puentes internacionales permanecen abiertos bajo una vigilancia estricta. No obstante, existe una profunda preocupación por las declaraciones del gobernador del estado Táchira, Freddy Bernal, quien afirmó que no permitiría «ningún tipo de agresión externa ni interna».
Estas palabras han sido interpretadas por gremios y habitantes como el preámbulo de un posible cierre unilateral de la frontera por parte de las autoridades venezolanas, lo que agravaría la crisis en la zona.