Se trata del proyecto de solución a la problemática de agua potable en Taganga. El estudio realizado permitió evidenciar las ventajas que para el proyecto representa la ubicación de la planta en un lote ubicado en el pie de cerro que colinda con Playa Grande.
Unidad Investigativa
EL INFORMADOR
Un estudio de prefactibilidad realizado por la Universidad del Magdalena determina la ubicación donde debe ser instalada la planta desalinizadora de agua potable que permitirá solucionar la problemática de desabastecimiento de agua en el corregimiento Taganga, proyecto que ya fue aprobado por el Ministerio de Vivienda, que además dispuso de los recursos necesarios para cumplirle a Santa Marta en el marco de la conmemoración y celebración de los 500 años de fundada la ciudad.
El estudio, que ya está en poder de la Gerencia de Infraestructura del Distrito y que es de conocimiento de la empresa de servicios públicos de Santa Marta, Essmar, dice en uno de sus apartes que, “una de las tareas más importantes en aras de garantizar la realización del proyecto de construcción de la planta desalinizadora radica en la determinación del sitio y el tamaño de la planta, ya que estos aspectos impactan de forma directa, tanto en el diseño, como el financiamiento”.
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Y agrega que, “algunas de las características que permiten identificar el lugar más idóneo para la ubicación geográfica de la planta vienen dadas por aspectos claves en el funcionamiento y operación de la misma, las cuales al ser cruzadas permitirán establecer la idoneidad de las diferentes alternativas que se presenten”.
El informe muestra una gráfica con la identificación de los sitios idóneos para la ubicación de la planta, son ellos, el sector de mayor afluencia turística de Taganga, o sea, donde están ubicados la mayoría de hoteles y restaurantes, entre ellos “La Ballena Azul”, icono del turismo en este corregimiento; y el pie de cerro que colinda con Playa Grande, es decir, desde donde inicia el camino por el cerro para llegar a Playa Grande, a la altura de donde fue construida en el gobierno de Hugo Gnecco la planta de tratamiento de aguas residuales, convertida en un monumento a la desidia y la corrupción.
Allí en ese punto hay disponible un lote de 1 mil metros cuadrados que incluye la construcción de una vivienda y que está ubicado a unos 100 metros del lugar donde sería instalada la tubería de captación que llevaría el agua a la planta desalinizadora.
Conveniencia e inconveniencia
El estudio realizado por la Universidad del Magdalena permite establecer parámetros de conveniencia e inconveniencia para el proyecto con respecto a los dos puntos preestablecidos de ubicación de la Planta.
Dice el estudio que “las ventajas que para el proyecto representa la opción del lote ubicado en el pie de cerro que colinda con Playa Grande, da cumplimiento idóneo a casi la totalidad de los aspectos claves a considerar, presentando cumplimiento parcial al proyecto”.
A diferencia de la otra opción, en la que ni siquiera hay lote disponible, sino que se está pensando en las instalaciones del plantel educativo de bachillerato, ubicado aproximadamente a 1 mil metros lineales de lo que sería el punto de captación.