La emblemática Ceremonia de la Luz marcó el paso de 47 estudiantes a sus prácticas profesionales en el primer semestre de 2026.
Un grupo de 47 estudiantes de noveno semestre del Programa de EnfermerÃa de la Universidad del Magdalena asumieron un compromiso esencial: cuidar la vida de los seres humanos con humanismo, responsabilidad y ética.
Este acto de servicio y vocación se vivió durante la tradicional Ceremonia de la Luz que se lleva a cabo semestralmente, en la que los futuros enfermeros de la Alma Mater pasan de las aulas a los escenarios clÃnicos y hospitalarios para desempeñar sus prácticas profesionales.

“No solamente reciben la lámpara, la toca o la placa, sino que representa un momento importante para su desarrollo profesional. En este camino van a demostrar sus habilidades y todos los principios y conocimientos que abarcan la ciencia del cuidadoâ€, expresó la enfermera magÃster Rosemary Castañeda Mercado, quien recientemente asumió como directora del Programa de EnfermerÃa.

Asà mismo, destacó el crecimiento personal y profesional de los estudiantes: “Ya verlos en esta etapa más empoderados, con mucho más conocimiento y fundamentos, verlos desarrollar y materializar sus sueños, es un gran orgullo para el cuerpo docente de la Universidadâ€.
La entrega de la emblemática lámpara de Florence Nightingale —la madre de la enfermerÃa moderna—, la toca o cofia que portan las mujeres y la placa de identificación para los hombres, confirmó que los jóvenes están listos para ejercer en instituciones de salud de la ciudad y la región con los que la Universidad tiene convenios docencia-servicio.

Humanismo: el sello Unimagdalena
Los 47 futuros enfermeros proclamaron conjuntamente la Oración y Promesa del Enfermero, refrendando un acuerdo de responsabilidad y prudencia que guÃa su ejercicio profesional y que tiene como base los valores proporcionados por esta Casa de Estudios Superiores en la formación de sus estudiantes.

Santiago San Juan Mercado, quien recibió el aval para emprender su primer ejercicio profesional, manifestó su orgullo por esta nueva etapa: “Es un huracán de emociones. Hoy recibo el honor de portar mi profesión como un acto hermoso de cuidado hacia la vida. Reconocer que la enfermerÃa es lÃder de los procesos de sanidad es un proceso que quiero llevar con mucho prestigioâ€.
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Por su parte, la estudiante Jennifer Ibarra Pedrozo dijo: “He estado esperando este momento desde el primer dÃa que entré a la carrera. Es muy importante para nosotros, porque significa que ya somos capaces de cuidar a personas y transformar nuestro alrededorâ€.
Asà mismo, aseguró que su sello es el enfoque en el cuidado humanizado y la empatÃa que mantendrán hacia los pacientes, e incluso, sus familiares, en aquellos momentos donde será necesario llevar luz.
Cada uno de estos futuros profesionales es la muestra fehaciente de que Unimagdalena trabaja comprometida en una formación de calidad con impacto territorial, como lo establece el Plan de Gobierno 2024-2028 liderado por el rector Pablo Vera Salazar y el Plan de Desarrollo Universitario 2020–2030.