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¿Hasta cuándo ESSMAR? Santa Marta se ahoga en aguas residuales

Rebosamientos constantes de aguas residuales en distintos sectores de Santa Marta siguen afectando la salud pública, la movilidad y la economía local. El más reciente colapso provocó un bloqueo de más de siete horas en la Troncal del Caribe, ante la ausencia de respuesta oportuna de la Empresa de Servicios Públicos del Distrito.


La crisis del alcantarillado en Santa Marta vuelve a encender las alarmas. En las últimas horas, un nuevo desbordamiento de aguas residuales desató la indignación ciudadana y llevó a un bloqueo total de la Troncal del Caribe, a la altura del barrio 11 de Noviembre, como forma de protesta ante la falta de atención por parte de la ESSMAR E.S.P.

Barrio Cantilito. Foto derechos reservados EL INFORMADOR.
Barrio Cantilito. Foto derechos reservados EL INFORMADOR.

Según relataron habitantes del sector Cantilito, la emergencia se originó por un rebosamiento permanente de aguas servidas que ayer alcanzó niveles críticos, inundando calles y viviendas con aguas hediondas. Ante la ausencia de cuadrillas y respuestas por parte de la empresa de servicios públicos durante gran parte del día, los moradores decidieron tomar las vías de hecho, cerrando una de las principales arterias viales del Caribe colombiano.

El bloqueo generó un trancón que se extendió por más de siete horas, afectando el tránsito de vehículos particulares, transporte intermunicipal y de carga. Solo hasta horas de la tarde, aseguran los residentes, ESSMAR atendió el llamado y realizó una intervención, logrando mitigar temporalmente la situación.

“Este problema no es nuevo. El desbordamiento es permanente, pero ayer fue mucho peor. Vivimos rodeados de aguas servidas, con malos olores y riesgo para la salud, y nadie responde”, manifestaron habitantes de Cantilito.

Una problemática que se repite en varios sectores
La situación no es aislada. En el sector Bellavista – Los Cocos, moradores y comerciantes denuncian desbordamientos constantes de aguas residuales, lo que ha generado un fuerte impacto económico. La presencia de aguas servidas en las vías ha ahuyentado a clientes y visitantes, afectando gravemente a los establecimientos comerciales, especialmente en plena temporada turística.

Comerciantes aseguran que la afluencia de visitantes ha disminuido notablemente, ya que las personas no tienen por dónde transitar debido al empozamiento de aguas servidas, convirtiendo la zona en un foco de insalubridad.

Otro punto crítico se presenta en inmediaciones del Mercado Público, donde a escasos metros de la central de abastos, en la calle 11 con carrera 16, se registra un desbordamiento que se extiende hasta la carrera 14, generando acumulación de aguas residuales en varios tramos y agravando las condiciones sanitarias de uno de los sectores más concurridos de la ciudad.

¿Hasta cuándo la espera?
Los reiterados episodios de rebosamientos, protestas ciudadanas y afectaciones a la salud, la economía y el buen vivir, vuelven a poner sobre la mesa una pregunta que resuena con fuerza entre los samarios: ¿hasta cuándo ESSMAR?

Mientras la empresa continúa intervenida y los problemas estructurales del alcantarillado persisten, la ciudadanía se pregunta cuándo se tomará una decisión de fondo, ya sea la entrega del servicio a un operador con capacidad técnica o la liquidación definitiva de la empresa, para que Santa Marta deje de padecer una crisis que, lejos de resolverse, parece agravarse con el tiempo.

Por ahora, las aguas residuales siguen corriendo por las calles y la paciencia de los samarios continúa al límite.


Rebosamientos constantes de aguas residuales en distintos sectores de Santa Marta siguen afectando la salud pública, la movilidad y la economía local. El más reciente colapso provocó un bloqueo de más de siete horas en la Troncal del Caribe, ante la ausencia de respuesta oportuna de la Empresa de Servicios Públicos del Distrito.


Autor: [email protected] (Luis Saumeth)

Fecha de Publicación: martes, 6 de enero del 2026


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