Site logo

Archivos

La ruleta en la literatura y en la filosofía

La ruleta en la literatura y en la filosofía


Miércoles 26 de Febrero de 2025 – 3:54pmMás allá del aspecto lúdico que pueda ofrecer el juego de la ruleta, desde su invención, ha fascinado a escritores y pensadores de todo tipo. La rueda con la que, de forma general, se identifica a la ruleta, trasciende al simple juego de casino y es también un poderoso símbolo del destino, el azar y la incertidumbre que rige la vida humana.
En monumentales obras de la literatura y la filosofía, la ruleta ha servido como una metáfora de la condición humana, el libre albedrío y la suerte. A través del siguiente texto se pretende explorar cómo la ruleta, un simple juego de apuestas, se ha llegado a convertir en todo un icono de cuestiones existenciales.
La ruleta como elemento literario
Aunque es un tema que ha servido para un sinfín de novelas, posiblemente, uno de los ejemplos más icónicos de la ruleta en la literatura se presente en la obra maestra El jugador (1867), de Fiodor Dostoievski. Esta novela describe la adicción al juego de su protagonista, Aleksei Ivánovich, pero, además, la utiliza como una representación del destino. Cada giro de la rueda simboliza las emociones humanas más intensas: la esperanza, la euforia, el miedo y la desesperación. Dostoievski, quien en su propia vida fue un jugador compulsivo, mostró con crudeza cómo la ruleta puede dominar la vida de una persona, convirtiéndose en una fuerza incontrolable.
La ruleta también aparece en El día de la langosta (1939), de Nathanael West, donde representa la incertidumbre y la precariedad de la vida en Hollywood. Los personajes giran en torno a la industria del cine como si estuvieran apostando en una ruleta, sin saber si su destino los llevará al éxito o al fracaso.
Otro ejemplo significativo, y bastante más popular, es Casino Royale (1953), de Ian Fleming. Aunque la ruleta no es el juego central de la trama, sí simboliza la vida de James Bond, es decir, un constante riesgo donde la suerte juega un papel clave en su supervivencia. La novela explora cómo la suerte y la estrategia coexisten en un mundo en el que el peligro es constante.
La Filosofía y el azar
Más allá de la literatura, la ruleta también ha sido un motivo recurrente en las más variadas áreas filosóficas, especialmente en el pensamiento existencialista. En concreto, Jean-Paul Sartre y Albert Camus abordaron el tema del azar en sus obras, aunque no de manera explícita con la ruleta, sino con la idea de lo impredecible en la vida humana.
Camus, en El mito de Sísifo (1942), plantea que la vida es absurda y que no hay una razón intrínseca que guíe los actos humanos. En este sentido, la ruleta se convierte en un reflejo de esta filosofía, de modo que se gira la rueda sin saber dónde caerá la bola, al igual que tomamos decisiones sin garantías de éxito o fracaso. Lo interesante es que, a pesar de esta incertidumbre, el juego continúa y las personas siguen apostando. Camus diría que se acepta el absurdo de la existencia y, en lugar de resistirlo, se le abraza.
También Friedrich Nietzsche encuentra una relación entre sus escritos y el concepto de ruleta. La idea del «eterno retorno» podría verse reflejada en la ruleta, en que cada giro es una repetición de posibilidades, y la vida podría interpretarse como una serie infinita de giros donde las combinaciones son inagotables. Para Nietzsche, la pregunta es: ¿deseas realmente lo que la ruleta del destino te ha dado? Si la respuesta es sí, entonces estás viviendo una vida que vale la pena.
La ruleta es una metáfora de la vida
Al aplicar el sentido de metáfora a la ruleta es muy fácil percatarse de las muchas lecturas que se establecen con la condición humana, desde la representación de la ilusión de control hasta la más común, la ruleta como representación de un destino completamente azaroso.
En la antigua Grecia, se creía que las Moiras hilaban el destino de cada persona, y que éste era inmutable. La ruleta moderna podría verse como una versión contemporánea de esta creencia, es decir, cada giro es una decisión tomada por fuerzas que escapan a nuestro control.
Sin embargo, también hay quienes ven en la ruleta una celebración del azar al que no hay por qué tenerle temor alguno, sino aceptarlo y disfrutarlo. Este pensamiento se alinea con los pragmatistas, como William James, quien argumentaba que la vida es una serie de elecciones sin garantías absolutas, y que es precisamente esta incertidumbre lo que la hace emocionante, exactamente lo que propone el juego de la ruleta.
Jugar con el destino
Con lo aquí expuesto, es posible tomar a la ruleta como algo más que un juego, trascendiendo a la simple experiencia de suerte y apuesta. Para la creatividad y para el ingenio, para el pensador y para el escritor, puede llegar a ser un reflejo de esperanzas, temores, aventuras y sentimientos vitales, una lucha que mantiene el equilibrio entre el libre albedrío y el azar, el deseo de controlar el devenir o aceptar estoicamente lo impredecible.
Juegos de azarjuegos de ruletaLa HamacaLa rueda con la que, de forma general, se identifica a la ruleta, trasciende al simple juego de casino y es también un poderoso símbolo del destino, el azar y la incertidumbre que rige la vida humana.Visible: SíLeodiazgranados


Autor:

Fecha de Publicación: martes, 25 de febrero del 2025


Ver noticia completa

Comments

  • No comments yet.
  • Add a comment