Hace más de cinco años el empresario
samario ´Lucho´ Vives Lacouture preocupado por la deforestación acelerada que
se estaba dando en algunas zonas de la ciudad, emprendió una campaña de siembra
de árboles para recuperar el entorno ambiental.
Se trata de una campaña emprendida por el
empresario samario Luis Eduardo Vives Lacouture que busca tener mejores
entornos ambientales ante la deforestación acelerada en algunos lugares de
Santa Marta y sus alrededores.
El empresario samario Luis Eduardo Vives
Lacouture, quien prefiere que lo llamen Lucho Vives, desde hace cinco años
emprendió una campaña que apunta a la conservación y preservación del medio
ambiente del Distrito de Santa Marta.
Retirado de la actividad política, ahora
como un legado para las nuevas generaciones, hace más de cinco años,
preocupado por la degradación ambiental en algunos lugares de la ciudad, donde
se acentuaba más el impacto climático por efecto de los rayos solares, inició
una ambiciosa campaña de arborización, para oxigenar los sectores afectados.
Por sus propios medios utilizando plantas
frutales y ornamentales de la región, casi que a diario se le ve en los
separadores de las avenidas y la Troncal del Caribe, haciendo la siembra de las
especies que previamente han sido seleccionadas.
Se trata de una iniciativa ciudadana y
ambiental que, comenzó hace más de cinco años, en el 2021 con la pandemia, como
un compromiso con su ciudad natal que cada día se degradaba más ambientalmente,
por los arboricidas cometidos en algunos sitios para dar paso al progreso, pero
que nunca se esmeraron por reponer esa vegetación talada, para mantener el
equilibrio en la oxigenación de la ciudad.
Esa es la noble y loable labor que con todo
su empeño le pone Lucho Vives Lacouture, no para que reconozcan sus méritos
sino para crear sentido de pertenencia por la ciudad, que le ha dado todo a los
nativos y los foráneos que la han escogido como su ciudad para vivir.
Nació el 10 de diciembre de 1957, está
casado con Ana M. González Bueno con quienes tuvo cuatro hijos: Luis Eduardo,
Nicolás, Mariana y Ana Milena Vives González a quienes se debe y de quienes ha
recibido todo el apoyo para seguir adelante.
SU LEGADO
Como esta iniciativa altruista se inició en
el 2021, con el paso del tiempo, los árboles sembrados para esas calendas
comenzaron a crecer y a consolidarse en distintos puntos de la ciudad, donde se
han convertido en refugio de cientos de aves propias y migratoria para pasar la
noche y luego seguir con sus vuelos hasta sus destinos.
“Hoy, esos mismos espacios se han
convertido en pequeños puntos de encuentro donde las personas se sientan a
descansar, esperar transporte o conversar, beneficiándose de la sombra natural
que ahora cubre parte de las vías”, sostiene un escrito
Para el común de la gente, este trabajo de
Lucho Vives Lacouture, se ha convertido en un ejemplo de cómo acciones
individuales pueden transformar el entorno urbano y mejorar la calidad de vida
cotidiana en la ciudad.
Su trabajo se ha convertido en una
iniciativa orientada a fortalecer la cultura de conservación y motivar a más
personas a participar en acciones que contribuyan al cuidado del medio
ambiente.
EL RECONOCIMIENTO
Recientemente durante un acto de Camacol
Magdalena, realizado el pasado 15 de septiembre de 2026, en la Cámara de
Comercio de Santa Marta para el Magdalena, a Vives Lacouture le hicieron un
sentido reconocimiento por su labor.
Acompañado de familiares y personas
cercanas, recibió el Premio Camacol Verde al Liderazgo y Compromiso Ambiental,
por su amor por lo nuestro, por la naturaleza, que quedará como ejemplo de amor
por lo nuestro.
Los años seguirán pasando en la vida de
Luis Eduardo, pero lo que nunca pasará será su amor por Santa Marta y mientras
pueda seguirá recuperando su entorno verde, que debe ser ejemplo de imitación
para los demás, porque si todos cooperamos de seguro a futuro tendremos una
capital bastante arborizada.