Jueves 12 de Marzo de 2026 – 9:21pm
El Megacolegio de Taganga, hoy es una obra inacabada llena de óxido, heces de paloma, animales silvestres y columnas averiadas.
Pero no siempre fue así.
Un 28 de febrero de 2019, fue epicentro de una fastuosa celebración en la que el entonces alcalde de Santa Marta, Rafael Alejandro Martínez, llegó a anunciarle a la comunidad la primera piedra de lo que tanto habían esperado: una institución educativa digna.
Lo que las personas desconocían, es que seis meses atrás ya el contrato había sido adjudicado, por más de $9.200 millones, y en ese momento, antes de colocar un solo ladrillo, ya había presentado problemas de diseño. Así llegó la primera de nueve prórrogas a través del tiempo.
Pero la comunidad, esperanzada, no tuvo más que respaldar esta iniciativa, esperando que rápido transcurrieran los siete meses determinados a través del cronograma, pero que terminaron convirtiéndose en un plazo que nunca se cumplía.
Y es que si bien la obra debía ser entregada en octubre de ese año, fue en agosto que la administración no solo determinó que el valor total de la obra ya era de $9.414 millones (200 millones de pesos más), sino que advirtió que apenas iban en un 13%, por lo que no podrían cumplir con el tiempo estipulado.
La obra tampoco estuvo lista cuando llegó noviembre, y en ese momento, la ya alcaldesa Virna Johnson, aseguró que iban en un 37% y que la entregarían en cuatro meses, es decir en marzo de 2020.
Como era de esperarse, tampoco se cumplió el tiempo, y fue hasta mayo que el gobierno de Virna Johnson informó que por un periodo habían tenido que suspender la obra por complicaciones relacionadas con el covid-19. Sin embargo, aseguraron que ya habían retomado los trabajos.
Esta fue la última vez que desde la institucionalidad se refirieron al tema.
Pero, eso sí, pidieron $9.000 millones más para terminar la obra.
El abandono denunciado por Seguimiento.co
El 12 de abril de 2023, el equipo periodístico de Seguimiento.co, expuso cómo el colegio que debía ser entregado en siete meses, era una obra a la desidia y el abandono.
No hubo respuestas. Ni el exalcalde Rafael Martínez ni la alcaldesa Virna Johnson se refirieron a esta situación, y no sería hasta un año después que la comunidad conocería lo que pasó.
Cuando entró un nuevo gobierno, en febrero de 2024, se realizó una visita técnica a la obra, la instrucción era clara: ver qué hacía falta para terminarlo. Pero la realidad fue demoledora.
No había una obra que terminar, porque los cimientos estaban mal hechos. Las vigas podridas, las columnas averiadas, había una relación de obras pagadas y supuestamente ejecutadas que no existían. El supuesto avance del 70% que aseguró el gobierno de Johnson, era solo un número en el papel.
Fue así como la administración denunció los hechos a la Fiscalía y los entes de control, por lo que el 8 de marzo de ese año, la Contraloría ordenó en primera instancia, embargar las cuentas de Virna Johnson y Rafael Martínez.
Los encontraba responsables por detrimento de los recursos públicos y la medida correspondía a un mecanismo para intentar recuperar el dinero.
Pero nada pasó, aún menos cuando tan solo un mes después, Seguimiento.co expuso que el contralor delegado para este caso, era nada más y nada menos que Omar Avendaño, un abogado que sobre todo, era militante de Fuerza Ciudadana.
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Así se configuró una investigación que nunca avanzó a segunda instancia, y que dejó maniatada a la administración de Carlos Pinedo, por la imposibilidad de invertir en una obra siniestrada.
La puja por el Megacolegio y las ‘empanadas- disfraz’
Recientemente la gobernadora del Magdalena, María Margarita Guerra, citó a una rueda de prensa para pedirle de forma pública al alcalde Carlos Pinedo, que desatendiera las evaluaciones técnicas que declaraban recomendable su demolición, y en cambio, le cediera el Megacolegio de Taganga para ella terminarlo.
“Escuchamos a la comunidad, por eso le pedimos al Distrito que nos ceda el colegio. Taganga merece su megacolegio y estamos dispuestos a terminarlo para ponerlo al servicio de los estudiantes”, expresó Guerra.
No obstante, las fallas estructurales fueron advertidas de forma clara en el informe patológico, en la que expertos hicieron hincapié en que “no era una obra funcional”, que “puede generar riesgo en su uso” y que además evidencia “una mala planificación”.
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La misma mala planificación que conllevó a que Rafael Martínez pidiera una prórroga.
Este jueves 12 de marzo, el equipo periodístico de Seguimiento.co volvió a ingresar a la obra, encontrando un detalle no menor: había arena fresca, obras de pañotaje aún secándose.
En efecto, recientemente se estuvieron adelantando trabajos de pañotaje en columnas y techos, que minimizaban el impacto visual del deterioro de la obra. Estos ‘arreglos’ no estaban cuando en abril de 2025, el equipo periodístico realizó un recorrido por la infraestructura.
Se trataría entonces, de una especie de ‘maquillaje’ para ocultar las columnas y pisos desniveladas, la humedad de las paredes o el hierro podrido.
El equipo ingresó a un aula, dónde se realizaron recientemente trabajos sobre el techo. No obstante, se ha ido cayendo por las falencias en las bases.
Si así es la obra sin ocupación ¿cómo sería con cientos de niños corriendo? ¿se está priorizando el maquillaje estructural antes que la seguridad humana?
Y además: ¿quién está detrás de estos trabajos? ¿ el contratista? ¿la antigua administración?. Nadie responde.
Alcaldía y Gobernación hicieron presencia
En medio de la visita de inspección de la Gerencia de Infraestructura del Distrito, liderada por Luis Felipe Gutiérrez, también arribó al lugar el gerente de Infraestructura Departamental, Efraín Vargas.
Allí, el funcionario aseguró desconocer el origen de los trabajos recientes, asegurando además, que los problemas encontrados en el Megacolegio atribuyen a dos condiciones especiales: la cercanía al mar y el deterioro normal por el paso del tiempo.
Desde posiciones contrapuestas, se ha planteado una solución salomónica: que sea un informe patológico externo que confirme el estado de la obra.
Pues, ejecutar trabajos sobre malas bases, significa un riesgo que puede cobrar la vida de niños, niñas y jóvenes.
Y seguir ignorando la necesidad de los tagangueros de un plantel digno, constituye una promesa rota a una comunidad que no lo merece.
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Megacolegio de TagangaSanta MartadenunciaObraselefante blancola samariaLa obra que debió ser entregada en 2019, se convirtió en uno de los más grandes elefantes blancos del Distrito. Hoy la Gobernadora la pide, pero la situación es más complicada de lo que se ha dicho. Visible: Sívanessaredondo
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Fecha de Publicación: jueves, 12 de marzo del 2026