Un reciente informe advierte que la gobernanza criminal, la violencia contra liderazgos y las deficiencias institucionales amenazan el ejercicio democrático en el departamento y en su capital, Santa Marta, de cara a las elecciones de 2026.
La Misión de Observación Electoral (MOE) encendió las alarmas sobre la situación del Magdalena y su capital, Santa Marta, de cara a las elecciones de 2026. En un informe presentado esta semana, la organización advierte sobre riesgos que comprometen la participación ciudadana y la transparencia de los comicios, debido a la persistencia de la violencia, la influencia de grupos armados ilegales y la fragilidad institucional en varios municipios.
De acuerdo con el documento, Santa Marta cuenta actualmente con 388.173 ciudadanos habilitados para votar, lo que representa el 1 % del total nacional, ubicándola entre las once ciudades con mayor peso electoral del país, junto a Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla, Bucaramanga, Cartagena, Cúcuta, Ibagué, Pereira y Villavicencio. En el caso del departamento, la cifra asciende a 1.030.000 votantes, equivalentes al 2,6 % del censo nacional, consolidando así al Magdalena como un territorio clave en las elecciones regionales y nacionales.
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Violencia contra liderazgos: un riesgo latente
Aunque el departamento no figura entre las regiones con mayor número de hechos de violencia política, la MOE señala que en el primer semestre de 2025 se registró un ataque contra un liderazgo social o político en el Magdalena, lo que demuestra que el riesgo persiste. A nivel nacional, en el mismo periodo se documentaron 214 hechos violentos, distribuidos en 55 agresiones a liderazgos políticos, 94 a liderazgos sociales y 65 a liderazgos comunales.
Para la MOE, la violencia selectiva contra dirigentes locales no puede subestimarse, ya que afecta directamente la pluralidad y la libre participación en las elecciones. La organización advierte que incluso un solo hecho en territorios históricamente golpeados por la criminalidad puede tener un impacto disuasivo en quienes aspiran a cargos de elección popular o ejercen algún tipo de liderazgo comunitario.