La comunidad residente en el pueblo palafito denuncia abandono estatal y exige agua potable, atención en salud y un corredor humanitario, tras quedar atrapada por la proliferación de plantas invasoras como la Hydrilla.
La situación en Nueva Venecia, uno de los pueblos palafitos de la Ciénaga Grande de Santa Marta, se ha tornado insostenible.
Ante el deterioro ambiental y la falta de respuestas institucionales, cerca de 4.000 habitantes, en su mayoría pescadores, bloquearon la vía que conecta Barranquilla con Ciénaga para exigir soluciones inmediatas.
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Comunidad atrapada por plantas invasoras
La proliferación de especies como Hydrilla verticillata y Eichhornia crassipes (taruya) ha bloqueado los caños de acceso, dejando al pueblo prácticamente incomunicado. Los motores de las canoas se enredan en la maleza y la movilidad fluvial, único medio de transporte, quedó paralizada. Esto ha impedido el ingreso de alimentos, agua y medicinas, así como el traslado de enfermos a centros asistenciales.
Hambre, enfermedades y pesca colapsada
Las consecuencias de este bloqueo natural son críticas. Los pobladores se ven obligados a consumir agua estancada y contaminada, lo que ha provocado brotes de enfermedades gastrointestinales y cutáneas, sobre todo en niños.
La pesca, principal sustento de la comunidad, se encuentra en crisis: las redes se llenan de maleza en lugar de peces, reduciendo los ingresos diarios de los pescadores a menos de la mitad. Además, el aumento de mosquitos ha disparado casos de dengue y paludismo, mientras que el puesto de salud carece de insumos básicos.
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Acción judicial y medidas incumplidas
Ante la gravedad del panorama, Andrés Felipe Gil Lozano interpuso una acción de tutela como agente oficioso de los niños, niñas y adolescentes del corregimiento. Un juez admitió la demanda y ordenó medidas cautelares, como el suministro inmediato de agua potable.
No obstante, la comunidad denuncia que las instituciones aún no han hecho presencia efectiva en el territorio y la emergencia se agrava día a día.
Vías de hecho y peticiones urgentes
Cansados de la falta de respuestas, los pobladores decidieron bloquear la carretera nacional como medida de presión. Entre sus exigencias se encuentran:
- Suministro inmediato de agua potable.
- Instalación de tanques y plantas móviles.
- Brigadas médicas y atención prioritaria en salud.
- Apertura de un corredor humanitario navegable.
- Declaratoria de calamidad pública.
- Creación de un comité de seguimiento con participación comunitaria.
- “No pedimos lujos, pedimos sobrevivir”
Los líderes comunitarios insisten en que la protesta es pacífica y busca llamar la atención del Estado para garantizar condiciones mínimas de vida. “Estamos rodeados de agua, pero muriendo de sed y hambre. No pedimos lujos, pedimos sobrevivir”, expresaron.
Mientras tanto, la Ciénaga sigue cubierta por la maleza y Nueva Venecia permanece atrapada, a la espera de que las autoridades actúen con urgencia.