Para mañana ya es tarde

Redacción Hoy Diario del Magdalena
Por
MARÍA DEL
PILAR
TORRALVO
VILLERO
Psicóloga
Hay
decisiones importantes o de relevancia en nuestra vida que vamos dejando a un
lado, aun teniendo la información de los efectos que se producen por no
tomarlas en los diferentes escenarios de nuestra propia vida.
Alguien
diría vamos a dejarlo al tiempo, ese que es sabio y todo lo organiza y ahí es
donde sugiero un buen ejercicio y es identificar qué situación o aspecto está
bajo nuestro control o en la línea que nos compete y que aspectos no están bajo
nuestro control para no desgastarnos con los mismos.
Podemos
revisar como interpretamos las situaciones que vivimos, las creencias que
tenemos, los diálogos internos que mantenemos, como regulamos las emociones y
sentimientos frente a los estímulos externos, las opciones que tomamos respecto
a nuestros limites, a donde dirigimos nuestra energía, en que nos enfocamos, a
que le damos prioridad, los pasos físicos que damos, las palabras que
expresamos y los hábitos que construimos.
Todo lo
anterior alguien pensaría que no está bajo nuestro control, pero si porque todo
depende de nosotros, de la motivación de ser cada día mejores seres humanos con
una conciencia tranquila, porque seguimos trabajando en nosotros mismos y nos
percatamos que vivir no es fácil, pero la forma como vivimos la vida hace la
diferencia y nos marca un derrotero para hacer hoy lo que hay que hacer desde
el amor hacia nosotros mismos.
Por ello
seamos realistas hoy y no mañana, hoy podemos decir te quiero, pedir perdón,
abrazar a mamá, llamar a papá, visitar esa amiga que hace días no sabemos de
ella, decirle al hijo que tan felices somos por tenerlo.
Hemos
escuchado que vivimos nuestra existencia como si fuera eterna, como si
tuviéramos todo el tiempo del mundo y dejamos para mañana, la llamada, la
visita, el abrazo, la conversación pendiente y puede que llegue el día de
mañana, pero la persona ya no está.
Mañana ya
es tarde para poner límites, establecer acuerdos, ser feliz, dejar de aguantar
lo que nos enferma, ese dejar para mañana es quedarnos sin nosotros y vivir
envueltos en una sociedad de consumo que nos impide ver en lo simple esa
emoción de alegría al decirnos me merezco estar bien, descansar sin esperar a
estar enfermo, decirle a nuestra pareja gracias por quedarte.
Con lo
anterior nos percatamos que la vida no avisa, no manda correo con anticipación.
La vida pasa hoy y para mañana ya es tarde.
Para mañana ya es tarde
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Redacción Hoy Diario del Magdalena