La directora ejecutiva de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) de Bolivia, Margot Ayala, renunció a su cargo en medio de una polémica por la venta de gasolina en mal estado, denunciada por transportistas y reconocida por el Gobierno de Rodrigo Paz.
Ayala dio una conferencia de prensa en la que denunció «un ataque sistemático» en su contra por parte de una «red de corrupción» que se vio afectada por «el trabajo de limpieza y avances en investigaciones sobre irregularidades» dentro de la ANH.
«Para preservar mi integridad profesional y personal, considero responsable conmigo misma dar un paso al costado. Desde esa convicción y siendo coherente con mis valores personales y profesionales, hoy he decidido renunciar a mi cargo como directora ejecutiva de la ANH», afirmó.