En un acto simbólico junto a la DefensorÃa del Pueblo, el Distrito reafirmó su compromiso de proteger a niños y adolescentes del reclutamiento forzado, fortaleciendo la educación superior gratuita como principal barrera contra la violencia.
Con las manos pintadas de rojo y un mensaje claro que estremeció a los asistentes —“queremos que nos dejen fuera del conflictoâ€â€”, niños, niñas y adolescentes de Santa Marta protagonizaron el acto de conmemoración del DÃa de las Manos Rojas, una jornada simbólica que busca visibilizar la lucha mundial contra el reclutamiento forzado de menores en contextos de conflicto armado.
El evento, acompañado por la DefensorÃa del Pueblo y autoridades distritales, se convirtió en un espacio de reflexión y compromiso institucional, en el que se reiteró que la niñez debe ser protegida de cualquier forma de violencia. Durante la jornada, las voces de los menores resonaron con un llamado contundente a la sociedad: sus manos están hechas para jugar, aprender y construir su futuro, nunca para empuñar un arma.
Desde la administración distrital, liderada por el alcalde Carlos Pinedo Cuello, se destacó que la mejor estrategia para prevenir el reclutamiento forzado es garantizar plenamente los derechos fundamentales de los menores, especialmente el acceso a la educación.
En ese sentido, el Distrito ha consolidado una estrategia integral que apuesta por la educación como herramienta de transformación social y prevención de la violencia.
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Educación superior como barrera contra el reclutamiento
Uno de los principales avances expuestos durante la conmemoración fue la implementación de un modelo de inclusión educativa que permite el tránsito inmediato de jóvenes hacia la educación superior, eliminando barreras históricas de acceso.
Gracias al respaldo del Ministerio de Educación Nacional y al trabajo articulado con la Alta ConsejerÃa para la Paz y la SecretarÃa de Educación Distrital, en 2025 fueron inaugurados ocho nodos de educación superior en sectores estratégicos como Minca, Buritaca, Bonda, Once de Noviembre, Bastidas, San Fernando, Bellavista y Quebrada del Sol.
Este modelo ha permitido que 1.300 jóvenes accedan a educación superior gratuita en sus propios territorios, sin que el puntaje de las pruebas del ICFES represente una barrera excluyente, reduciendo asà su exposición a riesgos asociados con estructuras criminales.
Las autoridades enfatizaron que esta iniciativa representa una acción concreta para impedir que la juventud sea instrumentalizada por la violencia, ofreciendo alternativas reales de desarrollo personal y profesional.
La prevención comienza en el hogar y en la sociedad
Durante el proceso de acompañamiento comunitario, las autoridades distritales han sostenido diálogos con miles de jóvenes, niños, niñas y padres de familia, recopilando testimonios que confirman tres pilares fundamentales en la prevención del reclutamiento.
El primero es que la garantÃa efectiva de los derechos constituye la principal herramienta de protección. El segundo señala que el hogar es el escenario clave para combatir falsas ideas de éxito asociadas a la ilegalidad. Y el tercero advierte que la sociedad debe rechazar de manera contundente cualquier forma de violencia o romantización de la delincuencia.
Desde la administración distrital se reiteró que esta es una lucha entre el bien y el mal, que solo podrá ganarse mediante el fortalecimiento del Estado, la protección integral de la niñez y la construcción de nuevos referentes sociales alejados de la narcocultura.
El acto de las manos rojas no solo fue un sÃmbolo, sino una reafirmación del compromiso colectivo de Santa Marta con su niñez, enviando un mensaje claro: el futuro de la ciudad se construye con educación, oportunidades y protección, nunca con violencia.