Los afectados tuvieron salir de su casa solo con algunas pertenencias y poder salvar sus vidas.
Tras vivir el drama de la violencia por el crimen del que fue vÃctima el propietario de una carnicerÃa identificado como Luis Alberto Acuña MartÃnez, ocurrido el pasado 10 de mayo de 2020 en el corregimiento de Palomar, jurisdicción del municipio de San Zenón, Magdalena, su familia padece grave situación de inseguridad.
Ante estos hechos, tuvieron que denunciar ante las autoridades que son objeto de constantes amenazas, persecución y asedio, por lo que les tocó dejar todo y salir de su población con destino a Bogotá, en donde, según argumentan, la situación sigue siendo la misma.
Ante los hechos, pese a que la PolicÃa Nacional inició las investigaciones de rigor, hasta el momento no se conoce detalles de estas y menos de la captura de los responsables.
En medio del dolor por la pérdida del jefe del hogar, la preocupación de los afectados es evidente hasta el punto de señalar que las autoridades no han sido eficaces y tampoco les ha brindado la protección que amerita el caso.
La misma denuncia señala que, Acuña MartÃnez, quien era el sustento de toda su familia, durante meses recibió exigencias para el pago de la llamada “vacunas» para dejarlo seguir con su actividad y no atentar en contra de su vida o la de su familia, por lo que accedió a cumplir con las exigencias económicas hasta que un dÃa dejó de hacerlo.
“Esa situación ha afectado a la familia, pero principalmente a la hija adoptiva del comerciante de carnes asesinado y los dos hijos de estaâ€, señaló un denunciante.
Como se sabe, en esa parte del departamento hacen presencia por el control territorial los grupos armados ‘Los Rastrojos’ y el Ejército de Liberación Nacional, por lo que uno de estos presuntamente habrÃa sido el responsable del hecho ante la negativa de la vÃctima de seguir accediendo a las exigencias económicas.