La energización del proyecto Bonda fue resultado de un proceso que articuló acciones técnicas, ambientales, sociales y prediales, desarrolladas con enfoque de sostenibilidad y respeto por el territorio.
• Durante su ejecución, la empresa promovió el diálogo con las comunidades, la protección del entorno y el cumplimiento de los estándares técnicos, consolidando esta infraestructura estratégica para el departamento del Magdalena y el país.
Enlaza, filial del Grupo Energía Bogotá, puso en operación el proyecto Bonda 220 kV, una infraestructura clave para fortalecer el Sistema de Transmisión Nacional, mejorar la confiabilidad del servicio eléctrico y abrir camino a nuevos proyectos de energía renovable en la región Caribe. Con esta obra, que se desarrolló bajo criterios técnicos, ambientales y sociales, se impulsará la diversificación de la matriz energética del país.
El proyecto representó importantes desafíos logísticos y operativos. La infraestructura se desarrolló en dos tramos, donde uno de los principales retos fue el acceso a los sitios de torre, el cual se logró mediante una operación helicoportada para el transporte de concretos y herramientas de montaje, movilizando un total cercano a los 1,5 millones de kilogramos por este mecanismo, cifra equivalente al peso de tres aviones Airbus A380 completamente cargados al momento del despegue. Un verdadero hito para la compañía, al transportar concreto previamente mezclado para la cimentación de las torres, mediante helicóptero, sin ningún contratiempo y garantizando la seguridad del personal involucrado en las actividades.
En el desarrollo del proyecto se instalaron 5G torres y se construyeron 32 kilómetros (km) de línea, con 577.200 kilogramos de estructuras instaladas, en 28,8 km de línea (tramo II), y 285.21G kilogramos, en 4,5 km (tramo I), para un total de 857.21G kilogramos entre ambos tramos. Otro reto relevante fue el cruce de líneas existentes de circuitos de 220 kV, el cual se realizó sin generar desconexiones, evitando afectaciones al suministro eléctrico de los departamentos de Cesar, La Guajira y Magdalena.

En el componente social, Enlaza fortaleció el relacionamiento con 24 comunidades, impulsando proyectos de inversión social y obras por impuestos enfocadas en educación, vías, infraestructura comunitaria y proyectos productivos, para un total de 22.775 personas beneficiadas. Así mismo, se adelantó el proceso de Consulta Previa con el resguardo indígena Naara Kajmanta, logrando 32 acuerdos, además de desarrollar acciones de compensación sociocultural, un proceso de reasentamiento y jornadas de convivencia con la infraestructura, que incluyeron la entrega de kits escolares.
Desde el componente ambiental, la compañía aplicó medidas de manejo, priorizando la reducción de impactos mediante el uso de drones para el tendido de la línea, la ejecución de podas controladas, la creación de un vivero de especies nativas y la implementación de acciones de restauración de la biodiversidad. Adicionalmente, instaló más de 1.600 desviadores de vuelo luminiscentes y 2.200 en espiral, y se realizó el monitoreo de especies como el mono capuchino, el tigrillo, la guacamaya verde y la guacharaca caribeña.
“La energización del proyecto Bonda fue el resultado de un trabajo articulado con las comunidades, las autoridades y nuestros equipos técnicos, que nos permitió avanzar de manera responsable y respetuosa con el territorio. Este proyecto refleja nuestro compromiso con una transición energética que verdaderamente pone en el centro a las personas y al cuidado del entorno”, afirmó Fredy Zuleta, gerente General de Enlaza.