El médico y cirujano Haroldo José Pizarro
Nay, gerente de la E.S.E. Alejandro Próspero Reverend, reveló que, según la
información que recibió, la auxiliar habría respondido que ya había salido de
turno y se dirigía a un paseo familiar cuando fue requerida para atender la
emergencia.
Haroldo José Pizarro Nay gerente de la ESE
Distrital confirmó que la auxiliar será llamada a descargos y que se
adelanta una investigación para esclarecer por qué no se habría atendido el
requerimiento del CRUE durante la emergencia.
Una grave denuncia sobre la presunta falta
de atención oportuna de una ambulancia de la E.S.E. Alejandro Próspero Reverend
durante el incendio que cobró la vida de una pastora y dos menores de edad en
el barrio Santa Cruz, en Santa Marta, tomó un nuevo rumbo luego de que el
gerente de la entidad, el médico y cirujano Haroldo José Pizarro Nay, revelara
la respuesta que, según la información que recibió, habría entregado una
auxiliar de ambulancia cuando fue requerida para atender la emergencia.
El directivo explicó que, durante la
madrugada del sábado, el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias (CRUE)
recibió varias llamadas relacionadas con la tragedia ocurrida en el sector
Brisas del Nevado y avisó a la E.S.E. para que se prestara el apoyo asistencial
requerido en el lugar.
Sin embargo, según la información conocida
por el gerente, la respuesta de la trabajadora habría sido que ya había
terminado su turno y que se dirigía a un paseo familiar, razón por la cual no
habría acudido al llamado de emergencia. “Ya salí de turno y voy para un paseo”,
habría manifestado la auxiliar, de acuerdo con la información entregada por
Pizarro Nay, quien calificó la situación como un hecho que debe ser esclarecido
y anunció que la funcionaria será requerida para que entregue su versión de lo
sucedido.
INVESTIGARÁN A LA AUXILIAR
El gerente de la E.S.E. Alejandro Próspero
Reverend indicó que se adelantan las verificaciones correspondientes para
establecer cómo se produjo la comunicación entre el CRUE y la trabajadora,
cuáles fueron las instrucciones impartidas y por qué no se habría concretado la
atención solicitada.
Asimismo, confirmó que la auxiliar será
llamada a descargos, procedimiento en el que tendrá la oportunidad de explicar
las razones de su respuesta y las circunstancias en las que se encontraba al
momento de recibir el requerimiento.
La investigación deberá determinar si
existió una omisión en el cumplimiento de sus funciones y establecer las
posibles responsabilidades frente a la falta de respuesta de la ambulancia de
la entidad durante una emergencia de esta magnitud.
LOS NIÑOS FUERON TRASLADADOS EN MOTOCICLETAS
La situación adquiere mayor gravedad al
tener en cuenta que los dos menores fueron rescatados con vida de la vivienda
incendiada, pero necesitaban atención médica urgente debido a las graves
quemaduras que presentaban.
Ante la falta de una ambulancia que los
trasladara oportunamente, las personas que participaron en las labores de
auxilio tuvieron que recurrir a otros medios para llevarlos a centros
asistenciales. Según la información conocida, uno de los pequeños fue
movilizado en una motocicleta de la Policía y el otro en un vehículo
particular. Pese a los esfuerzos realizados para auxiliarlos, ambos menores
fallecieron posteriormente. La tragedia también cobró la vida de Adriana
Margarita Ortiz Agudelo, de 54 años, quien se desempeñaba como pastora
cristiana y no logró salir de la vivienda durante la conflagración.
¿UNA ATENCIÓN OPORTUNA HABRÍA CAMBIADO EL DESENLACE?
Uno de los interrogantes que ahora rodea
esta tragedia es qué habría ocurrido si los menores hubieran contado con una
ambulancia y atención prehospitalaria inmediata después de ser rescatados.
La llegada oportuna de un equipo
asistencial habría permitido iniciar una valoración y atención médica durante
el traslado, un aspecto especialmente importante ante lesiones graves por
quemaduras. Sin embargo, determinar si esa atención habría evitado sus
fallecimientos requiere una valoración médica y no puede establecerse
únicamente a partir de la ausencia de la ambulancia.
Por ahora, la investigación anunciada por
la gerencia de la E.S.E. deberá establecer por qué no se atendió el
requerimiento del CRUE, qué ocurrió con la disponibilidad del servicio y si la
respuesta de la auxiliar se ajustó a los protocolos y responsabilidades de la
entidad. La tragedia de Santa Cruz, que dejó tres integrantes de una misma
familia fallecidos, abrió así otro frente de investigación: esclarecer por qué,
en medio de una emergencia en la que dos niños necesitaban atención urgente, la
ambulancia de la E.S.E. no habría acudido al llamado.